Oftalmología especializada
Cirugía y enfermedades de la córnea en París y Cachan
La córnea es el primer dioptrio del ojo: su transparencia y su curvatura condicionan directamente la calidad de su visión. Queratocono, pterigión, trasplante, sequedad ocular: diagnóstico y tratamiento por el Dr. Tourabaly.
ANATOMÍA Y FUNCIÓN
¿Qué es la córnea? Función óptica y estructura
La córnea es la membrana transparente y abombada que recubre la parte anterior del ojo, delante del iris y de la pupila. Mide aproximadamente entre 11 y 12 mm de diámetro y entre 520 y 560 micras de espesor en su centro. A diferencia de los demás tejidos oculares, es avascular: no contiene ningún vaso sanguíneo, lo que le permite mantenerse perfectamente transparente y transmitir la luz sin dispersión.
Desde el punto de vista óptico, la córnea es responsable de aproximadamente dos tercios del poder refractivo del ojo (unas 43 dioptrías de las 60 totales del ojo). Su curvatura concentra los rayos de luz hacia la retina. Cualquier modificación de su forma —deformación (queratocono), opacificación, irregularidad de superficie— altera directamente la calidad de la visión.
La córnea se estructura en cinco capas diferenciadas, de la superficie hacia la profundidad:
- El epitelio (capa superficial, que se regenera en 5 a 7 días), que actúa como barrera protectora frente a los agentes externos.
- La capa de Bowman (membrana de soporte acelular, que no se regenera una vez lesionada).
- El estroma (que representa alrededor del 90 % del espesor total), compuesto por laminillas de colágeno organizadas de forma perfectamente regular: esta organización es la clave de la transparencia.
- La membrana de Descemet (lámina basal del endotelio, que se engrosa con la edad).
- El endotelio (capa de células que no se regeneran, responsable del bombeo activo que mantiene la córnea deshidratada y transparente).
Esta organización laminar es precisamente lo que permite las técnicas de trasplante selectivo: se puede reemplazar únicamente la capa dañada, como en la DMEK (trasplante solo del endotelio), sin tocar las capas sanas.
Para recordar
La transparencia corneal depende del equilibrio hídrico que mantiene el endotelio y de la organización regular de las fibras de colágeno del estroma. Cualquier alteración de estos dos elementos puede provocar una opacificación y una pérdida de visión. Las células endoteliales no se regeneran: su número disminuye de forma natural con la edad, y una pérdida acelerada (distrofia de Fuchs, traumatismo, cirugía) puede requerir un trasplante.
PATOLOGÍAS CORNEALES
Las principales patologías de la córnea
Las afecciones corneales son variadas: algunas afectan a la forma (queratocono), otras a la superficie (pterigión, sequedad, queratitis), otras al endotelio (distrofia de Fuchs) o aparecen tras una cirugía. Cada patología dispone de una página específica con su tratamiento completo.
Deformación corneal
Queratocono
Adelgazamiento y deformación progresiva de la córnea en forma de cono, que provoca una miopía y un astigmatismo irregular crecientes.
Más información →Inflamación corneal
Queratitis
Inflamación de la córnea de origen infeccioso (bacteriano, vírico, parasitario) o no infeccioso. Urgencia oftalmológica si el dolor es intenso o la visión se reduce de forma brusca.
Más información →Trasplante selectivo
Trasplante de córnea DMEK
Trasplante del endotelio corneal indicado en caso de distrofia de Fuchs o insuficiencia endotelial. Técnica selectiva que preserva las capas sanas de la córnea.
Más información →Invasión de la córnea
Pterigión
Membrana conjuntival que avanza sobre la córnea desde el ángulo interno del ojo. Favorecido por la exposición a los rayos UV y el viento. Extirpación quirúrgica en caso de molestia funcional o progresión.
Más información →Superficie ocular
Sequedad ocular
Insuficiencia o inestabilidad de la película lagrimal que altera la superficie corneal y provoca molestias, visión borrosa transitoria y sensibilidad a la luz.
Más información →CIRUGÍA REFRACTIVA
La córnea en el centro de la cirugía refractiva
La práctica totalidad de las cirugías refractivas láser actúan directamente sobre la córnea para modificar su curvatura y corregir los defectos visuales. Comprender su función óptica ayuda a entender qué hace concretamente cada técnica.
LASIK, PRK y SMILE: remodelar la córnea para corregir la visión
El LASIK, la PRK (queratectomía fotorrefractiva) y el SMILE remodelan el estroma corneal eliminando unas pocas micras de tejido. Esta ablación modifica la curvatura de la córnea y, por tanto, su poder refractivo. En la miopía, se aplana el centro de la córnea; en la hipermetropía, se modifica su periferia. El espesor residual tras la ablación es un parámetro clave de seguridad: es necesario conservar un estroma residual suficiente para preservar la resistencia mecánica.
Por qué la topografía es sistemática antes de cualquier láser
Un queratocono incipiente o una córnea fina pueden parecer normales al medir la agudeza visual, pero la topografía corneal revela anomalías de curvatura o de espesor que contraindicarían un láser. Por ello, el estudio preoperatorio incluye siempre una topografía corneal (Scheimpflug o Placido) y una paquimetría antes de cualquier decisión quirúrgica.
Punto de atención
Una córnea demasiado fina (inferior a 480-500 micras según las evaluaciones individuales) puede contraindicar las técnicas por ablación láser. En ese caso, una córnea fina no excluye necesariamente toda corrección quirúrgica: el implante fáquico (ICL) es una alternativa que no toca en absoluto la córnea.
SEÑALES DE ALARMA
¿Cuándo consultar a un oftalmólogo por la córnea?
Algunos síntomas deben motivar una consulta oftalmológica dedicada a la córnea, preferiblemente con un estudio completo que incluya topografía:
- Pérdida de visión progresiva a pesar de una corrección reciente, o cambio frecuente de gafas sin mejoría estable.
- Visión deformada, imágenes fantasma o halos alrededor de las fuentes de luz, incluso con la corrección óptica.
- Sensación de cuerpo extraño, escozor o lagrimeo crónico que sugieren una sequedad o una afectación de la superficie.
- Aparición de una mancha o un velo sobre la córnea, o enrojecimiento persistente en el ángulo interno del ojo (pterigión incipiente).
- Antecedente familiar de queratocono en un adulto joven de 15 a 35 años, incluso sin síntoma visual.
- Proyecto de cirugía refractiva (LASIK, PRK, SMILE): la topografía corneal es sistemática antes de cualquier procedimiento láser para detectar una anomalía corneal subyacente.
- Dolor ocular intenso, lagrimeo brusco, fotofobia: estas señales que sugieren una queratitis infecciosa constituyen una urgencia oftalmológica.
Punto de atención
El queratocono suele evolucionar de forma insidiosa en el adolescente y el adulto joven. Un astigmatismo que aumenta o una visión fluctuante en una persona menor de 30 años deben motivar una topografía corneal, aunque la agudeza corregida siga siendo satisfactoria.
EXPLORACIONES CORNEALES
Las pruebas de la córnea en la consulta
El estudio corneal se basa en tres pruebas complementarias, que se realizan sin contacto o con una preparación mínima:
Topografía corneal
La topografía corneal cartografía la curvatura de la cara anterior (y a veces posterior) de la córnea. Produce un mapa de colores de las zonas planas y abombadas. Es la prueba de referencia para detectar un queratocono, identificar una irregularidad de superficie y calcular los parámetros de las cirugías refractivas. El análisis de la cara posterior (topografía de elevación) resulta especialmente útil en las formas incipientes de queratocono, a menudo invisibles solo en la cara anterior.
OCT corneal (tomografía de coherencia óptica)
El OCT corneal produce un corte transversal de alta resolución de todas las capas de la córnea. Permite visualizar el espesor y la integridad de cada capa (epitelio, estroma, endotelio), medir la profundidad de una cicatriz o de un depósito, y vigilar la evolución de una patología en curso de tratamiento. Es imprescindible para el estudio pretrasplante y el seguimiento tras el cross-linking.
Paquimetría corneal
La paquimetría mide el espesor de la córnea en distintos puntos. El valor central (normalmente comprendido entre 520 y 560 micras) es imprescindible para la evaluación preoperatoria de las cirugías refractivas (LASIK, PRK, SMILE) y para el seguimiento del queratocono. Un valor inferior a los umbrales de seguridad quirúrgicos puede orientar hacia una técnica no ablativa como el implante fáquico.
PREGUNTAS FRECUENTES
Preguntas frecuentes sobre la córnea
¿La sequedad ocular puede dañar la córnea?
Una sequedad ocular moderada a grave y crónica puede alterar el epitelio corneal: erosiones punteadas (queratitis punteada superficial), adelgazamiento epitelial e incluso úlcera corneal en las formas graves desatendidas. La evaluación de la superficie corneal mediante tinción con fluoresceína permite cuantificar la afectación. En la gran mayoría de los casos, un tratamiento adecuado —colirios lubricantes, tapones lagrimales, ciclosporina tópica según indicación— estabiliza la situación y protege la córnea.
Queratocono y láser refractivo: ¿son compatibles?
Un queratocono confirmado constituye una contraindicación formal para las cirugías de la córnea por ablación láser (LASIK, PRK, SMILE). Retirar tejido corneal de una córnea ya deformada y adelgazada agravaría la deformación. En cambio, un queratocono incipiente puede estabilizarse mediante cross-linking corneal (refuerzo de las fibras de colágeno con riboflavina y luz UV-A). En algunos casos, los implantes intracorneales pueden mejorar la visión. Por ello, el estudio de topografía es sistemático antes de cualquier proyecto de cirugía refractiva láser.
¿El trasplante de córnea es una operación compleja?
Las técnicas modernas de trasplante selectivo (entre ellas la DMEK para el endotelio) son claramente menos invasivas que el trasplante penetrante clásico. La DMEK se realiza a través de una incisión de unos pocos milímetros, sin sutura externa visible, con una recuperación visual progresiva a lo largo de varias semanas o meses. La intervención se realiza con anestesia local, de forma ambulatoria. La duración de la recuperación es variable según el estado de la córnea receptora y la reacción inmunológica. La página dedicada al trasplante DMEK detalla las etapas y el seguimiento.
Pterigión: ¿hay que operarlo o esperar?
Un pterigión que no evoluciona, no molesta a la visión y se mantiene asintomático puede simplemente vigilarse. La indicación quirúrgica se establece cuando avanza hacia el eje óptico (riesgo de astigmatismo inducido), provoca una molestia visual, una incomodidad crónica, o cuando el paciente desea una corrección por motivos funcionales. La extirpación quirúrgica con autoinjerto conjuntival es la técnica de referencia para limitar el riesgo de recidiva.
Topografía corneal: ¿hay que dejar las lentillas antes de la prueba?
Sí. Las lentes de contacto modifican temporalmente la forma de la córnea. Para obtener una topografía fiable, se recomienda dejar las lentillas blandas de 24 a 48 horas antes de la prueba, y las lentillas rígidas permeables a los gases (RPG) al menos de 3 a 5 días antes. Esta precaución es imprescindible para obtener un resultado útil, sobre todo en el marco de un estudio prequirúrgico.
¿Se pueden prevenir las enfermedades de la córnea?
Algunos factores de riesgo son modificables: el uso de gafas de sol con protección UV-A y UV-B reduce el riesgo de pterigión y de fotoqueratitis. Evitar frotarse los ojos con fuerza limita la deformación mecánica, un factor agravante reconocido en el queratocono. Un seguimiento oftalmológico regular permite detectar las patologías en una fase en la que las opciones terapéuticas son más numerosas. El queratocono, en cambio, es una enfermedad de origen genético cuya aparición no se puede prevenir, pero cuya evolución sí se puede frenar mediante cross-linking.
Mi córnea es fina: ¿qué opciones quirúrgicas tengo?
Una córnea fina (generalmente inferior a 480-500 micras en el centro según la evaluación individual) no siempre permite una ablación láser suficiente para corregir el defecto visual con seguridad. En ese caso, el implante fáquico (ICL) suele ser la solución elegida: se coloca en el interior del ojo sin tocar la córnea y puede corregir miopías elevadas. La PRK (ablación de superficie sin colgajo) a veces puede plantearse para correcciones bajas si el espesor restante es suficiente. El estudio preoperatorio completo es la única forma de determinar la opción adecuada para cada situación.
Pedir cita para un estudio corneal
Topografía corneal, estudio de queratocono o valoración previa a la cirugía refractiva en la consulta de Cachan. Consulta con el Dr. Tourabaly, oftalmólogo especializado en cirugía corneal.
Fuentes
- Sociedad Francesa de Oftalmología (SFO) — Informe anual sobre las patologías corneales y las cirugías refractivas láser.
- Colegio de Oftalmólogos Universitarios de Francia (COUF) — Apartado «Patologías corneales»: anatomía, semiología y tratamiento.
- Alta Autoridad de Salud de Francia (HAS) — Recomendaciones sobre la cirugía refractiva láser de la córnea y sus contraindicaciones.
Este artículo tiene una finalidad de información general y no sustituye a una consulta médica. El diagnóstico de las enfermedades de la córnea y la elección de un tratamiento requieren un examen oftalmológico completo (lámpara de hendidura, topografía, imagen corneal). Ante un dolor ocular, una pérdida de visión, un enrojecimiento persistente o una sensibilidad a la luz, consulte sin demora a un oftalmólogo.
Córnea — enfermedades, síntomas y pruebas
- La queratitis
- La blefaritis
- Ojo lloroso (lagrimeo)
- Astigmatismo corneal
- Queratocono: signos precoces