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Implante ICL fáquico: ¿dónde se coloca?

El implante fáquico (ICL) se desliza delante del cristalino, sin retirarlo. A diferencia del LASIK, no actúa sobre la córnea: una opción para las miopías elevadas o las córneas finas.

ICL (implante fáquico) o LASIK: ¿para qué ojos?

El LASIK y la ICL son dos maneras de prescindir de las gafas, pero no se basan en el mismo principio. El LASIK remodela la córnea con láser; la ICL añade un implante dentro del ojo sin actuar sobre ella. La elección no se hace según una moda, sino según su miopía, el grosor de su córnea, su sequedad ocular y lo que revele el estudio. Así se decide una u otra opción.

Respuesta directa: ICL o LASIK, ¿cómo elegir?

Para recordar. El LASIK remodela la córnea con láser: es adecuado para las miopías y los astigmatismos moderados con una córnea suficientemente gruesa. La ICL añade un implante flexible dentro del ojo sin actuar sobre la córnea: toma ventaja para las miopías elevadas, las córneas finas o la sequedad ocular. Ninguna de las dos es superior en términos absolutos. Es el estudio preoperatorio, en particular la topografía de la córnea, lo que decide, caso por caso.

Dos lógicas diferentes: remodelar o añadir

Comprender la diferencia de principio aclara todo lo demás. El LASIK y la ICL corrigen el mismo defecto, pero siguen dos caminos opuestos. Uno esculpe la córnea, el otro la deja intacta y coloca una lente dentro del ojo.

  • El LASIK remodela la superficie interna de la córnea con láser para modificar su curvatura y corregir la visión. Retira material corneal: se necesita por tanto un grosor de córnea suficiente de partida.
  • La ICL (implante fáquico) consiste en deslizar un implante flexible entre el iris y el cristalino natural, que permanece en su lugar. La córnea no se toca. Es una corrección que se añade y que puede retirarse.

Según la American Academy of Ophthalmology, ambos enfoques forman parte de las técnicas de referencia de la cirugía refractiva. La elección depende de la anatomía de su ojo y de su defecto visual, no de una superioridad de una sobre la otra. Para profundizar, consulte nuestras páginas dedicadas al LASIK y al implante fáquico (ICL).

Tabla comparativa: LASIK o ICL

La tabla siguiente sintetiza las diferencias clínicamente relevantes entre el LASIK y el implante fáquico ICL. Ninguno de los dos es «mejor» en términos absolutos: la elección depende de su ojo y se decide en el estudio preoperatorio.

CriterioLASIKImplante fáquico ICL
PrincipioRemodelado de la córnea con láser: se retira un poco de tejido para modificar su curvatura.Implante flexible colocado detrás del iris, delante del cristalino: se añade una lente, la córnea se preserva.
Defectos corregidosMiopía, hipermetropía, astigmatismo.Miopía (incluida la elevada), hipermetropía, astigmatismo.
Miopías elevadasPosible hasta cierto grado, según el grosor de la córnea.Especialmente indicado para las miopías elevadas, más allá de los límites del LASIK.
Grosor de córneaDebe ser suficiente: se mide en el estudio preoperatorio.No es limitante: la córnea no se toca.
Córnea fina o queratocono incipientePuede constituir una contraindicación.A menudo preferido, porque la córnea se respeta.
ReversibilidadNo: el tejido retirado es definitivo.Sí: el implante puede retirarse o sustituirse.
Sequedad ocularSequedad transitoria frecuente, en la mayoría de los casos resolutiva.Perfil de sequedad menor (córnea no seccionada).
Tipo de intervenciónLáser, ambulatoria, con anestesia local (gotas).Cirugía intraocular, ambulatoria, con anestesia local.
Recuperación visualA menudo funcional desde el día siguiente.Recuperación rápida tras la colocación del implante.
SeguimientoControles postoperatorios.Controles postoperatorios + vigilancia regular (presión, endotelio corneal).
Lo que decideEl estudio preoperatorio.El estudio preoperatorio.

¿Cuándo está indicado el LASIK?

El LASIK sigue siendo una solución probada para una gran parte de los candidatos a la cirugía refractiva. Se dirige en primer lugar a los defectos moderados, sobre una córnea sana y suficientemente gruesa. La Société Française d’Ophtalmologie subraya la importancia de un estudio corneal completo antes de cualquier decisión, porque es la córnea la que determina la viabilidad.

  • miopía, hipermetropía o astigmatismo moderados;
  • córnea de grosor suficiente y de forma regular en la topografía;
  • ausencia de sequedad ocular marcada y de enfermedad de la córnea;
  • visión estable desde hace al menos uno o dos años.

Cuando se reúnen estas condiciones, el LASIK ofrece una recuperación visual generalmente rápida. Pero en cuanto falta uno de estos criterios, por ejemplo una córnea demasiado fina o una miopía elevada, se mira hacia la ICL.

¿Cuándo toma ventaja la ICL?

La ICL responde precisamente a las situaciones en las que el LASIK alcanza sus límites. Como no retira tejido corneal, se libera de las restricciones de grosor. Suele ser la vía preferida para las correcciones elevadas. La American Academy of Ophthalmology la presenta como una opción adecuada en particular para las miopías altas y las córneas finas.

  • Miopías elevadas, más allá de lo que el LASIK puede corregir con seguridad;
  • Córneas finas o de forma límite, donde retirar material sería arriesgado;
  • Sequedad ocular preexistente, ya que la ICL afecta poco a los nervios corneales y reseca menos el ojo;
  • deseo de una corrección reversible: el implante puede retirarse si es necesario.

La ICL exige a cambio un espacio interno suficiente dentro del ojo y un examen atento de la profundidad de la cámara anterior. También aquí, todo se decide sobre mediciones precisas, no sobre generalidades.

El estudio preoperatorio: es él quien decide

Ningún cirujano serio elige entre ICL y LASIK antes del estudio. Es este examen en profundidad el que orienta la decisión, midiendo objetivamente los parámetros de sus ojos. Se realiza en la consulta y condiciona todo el resto del recorrido. Sin estudio, no hay elección fiable.

  • la topografía y la tomografía corneales, que cartografían la forma y el grosor de la córnea;
  • la paquimetría, que mide con precisión el grosor corneal;
  • el análisis de la pupila y de la cámara anterior del ojo;
  • la medición exacta del defecto visual y la comprobación de su estabilidad.

Este estudio tiene otro papel, a veces decisivo: puede revelar una fragilidad corneal insospechada. Es precisamente lo que abordamos en la sección siguiente.

¿Y si el estudio revela un queratocono incipiente?

Es uno de los hallazgos que el estudio permite evitar, y es capital. El queratocono incipiente es una deformación inicial de la córnea, a menudo sin ningún síntoma, que solo aparece en la topografía. Ahora bien, el LASIK, que adelgaza la córnea, está formalmente contraindicado en esta situación: podría agravar la deformación. La Société Française d’Ophtalmologie recomienda por esta razón una topografía sistemática antes de cualquier cirugía refractiva.

¿Qué ocurre entonces si se detecta un queratocono incipiente durante el estudio?

  • el LASIK se descarta, porque debilitaría una córnea ya frágil;
  • se establece una vigilancia topográfica para seguir la evolución a lo largo del tiempo;
  • si el queratocono progresa, puede proponerse un cross-linking para estabilizar la córnea;
  • según la situación, se discuten otras opciones de corrección, sin recurrir nunca a una cirugía que adelgace la córnea.

Lejos de ser una mala noticia, esta detección protege su visión a largo plazo. Más vale descubrir un queratocono incipiente antes de la operación que después. En eso reside todo el interés de un estudio riguroso. Para saber más sobre esta enfermedad, consulte nuestro dosier sobre el queratocono.

Reversibilidad, recuperación y seguimiento: ¿qué hay que recordar?

Más allá de la indicación, algunas diferencias prácticas cuentan en la experiencia. La ICL tiene la particularidad de ser reversible: el implante puede retirarse o sustituirse, lo que no ocurre con el remodelado corneal del LASIK, definitivo. Ambas técnicas exigen un seguimiento regular tras la intervención.

  • LASIK: recuperación visual a menudo rápida; una sequedad ocular transitoria es frecuente durante las primeras semanas o primeros meses.
  • ICL: corrección reversible; seguimiento de la presión intraocular y de la correcta posición del implante.
  • En ambos casos: controles postoperatorios planificados permiten comprobar la cicatrización y la estabilidad del resultado.

La elección se discute por tanto sopesando la indicación médica, su estilo de vida y sus expectativas. No es una decisión que deba tomarse a solas frente a un comparativo en internet, sino en consulta, con el estudio como respaldo.

El recorrido: del estudio a la intervención

El estudio refractivo (topografía, paquimetría, medición del defecto) se realiza en la consulta de Cachan. Es el que determina si usted es candidato, y a qué técnica. Si se decide una cirugía, ya se trate de un LASIK o de la colocación de una ICL, se realiza en un entorno especializado, en un medio quirúrgico dedicado. Lo esencial es partir de un estudio completo y honesto, que sepa también decir cuándo es mejor abstenerse.

FAQ

Preguntas frecuentes sobre la elección entre ICL o LASIK

¿La ICL es reversible?

Sí, es una de sus particularidades. El implante fáquico se coloca sin actuar sobre la córnea ni el cristalino natural, y puede retirarse o sustituirse si es necesario. El LASIK, por el contrario, remodela la córnea de forma definitiva. Esta reversibilidad de la ICL es uno de los criterios que se tienen en cuenta al elegir, pero no basta por sí sola para decidir.

Miopía elevada: ¿LASIK o ICL?

Para las miopías elevadas, la ICL suele tomar ventaja. El LASIK retira material corneal, lo que se vuelve limitado o incluso arriesgado cuando la corrección que hay que aportar es importante. La ICL, que añade un implante sin adelgazar la córnea, no tiene esta restricción. La decisión final depende, sin embargo, del grosor de su córnea y de la anatomía de su ojo, evaluados en el estudio.

Córnea fina: ¿qué opción elegir?

Una córnea fina orienta generalmente hacia la ICL. Como el LASIK retira grosor corneal, está desaconsejado cuando la córnea ya es fina, para no debilitarla. La ICL no actúa sobre la córnea y sortea este problema. Es la paquimetría, que mide con precisión el grosor, la que permite decidir en el estudio preoperatorio.

¿Qué ocurre si el estudio revela un queratocono incipiente?

El LASIK se descarta entonces, porque adelgaza la córnea y podría agravar la deformación. Se establece una vigilancia topográfica, y puede proponerse un cross-linking si el queratocono progresa, con el fin de estabilizar la córnea. Esta detección antes de la operación protege su visión: es uno de los grandes intereses de un estudio completo.

¿La operación se realiza en la consulta de Cachan?

El estudio refractivo sí se realiza en la consulta de Cachan: topografía, paquimetría, medición del defecto visual. La cirugía propiamente dicha, ya se trate de un LASIK o de la colocación de una ICL, se desarrolla en un entorno especializado, en un medio quirúrgico adaptado. El estudio sigue siendo la etapa clave que determina su elegibilidad y la técnica más adecuada.

¿Se ve el implante ICL una vez colocado?

No. El implante fáquico se coloca detrás del iris, delante del cristalino: es invisible a simple vista, tanto para usted como para quienes le rodean. No modifica ni el color ni el aspecto del ojo.

¿Se nota el implante ICL en el día a día?

No. Una vez colocado, el implante no se nota: no hay sensación de cuerpo extraño, a diferencia de una lente colocada sobre la córnea. Permanece estable dentro del ojo y no requiere ninguna manipulación.

¿Se puede hacer un LASIK después de una ICL, o al revés?

Sí, ambas técnicas no se excluyen definitivamente. Un LASIK de retoque sigue siendo posible tras la colocación de una ICL si una corrección complementaria resulta útil, y una ICL puede proponerse cuando un LASIK no está indicado. Cada situación se reevalúa en un nuevo estudio.

¿Debe retirarse el implante ICL algún día?

No necesariamente: está diseñado para permanecer colocado de forma duradera. No obstante, puede retirarse o sustituirse si la corrección evoluciona, o llegado el momento si se desarrolla una catarata con la edad: el implante se retira entonces durante la operación de la catarata. La ICL no exime de la vigilancia oftalmológica habitual.

¿Cuándo se puede retomar el deporte y el trabajo?

La reincorporación es generalmente rápida tras una u otra técnica, pero los plazos exactos dependen de su actividad y de su cicatrización. El trabajo frente a pantalla y las actividades cotidianas se retoman pronto; los deportes de contacto o acuáticos requieren un plazo de prudencia. Su cirujano le entrega indicaciones personalizadas.

Fuentes

  1. American Academy of Ophthalmology (AAO) — Refractive Surgery, LASIK and Phakic Intraocular Lenses.
  2. Société Française d’Ophtalmologie (SFO) — Chirurgie réfractive et bilan préopératoire.
  3. American Academy of Ophthalmology (AAO) — Preferred Practice Pattern, Refractive Errors & Refractive Surgery.
  4. Haute Autorité de Santé (HAS) — Évaluation des techniques de chirurgie réfractive.

Para leer también

Estudio refractivo (ICL o LASIK) en la consulta de Cachan · Tel. 01 45 47 08 11

En resumen

ICL o LASIK, no hay una respuesta universal. El LASIK remodela la córnea y conviene a los defectos moderados sobre una córnea gruesa; la ICL añade un implante reversible y se impone para las miopías elevadas, las córneas finas o la sequedad. Es el estudio preoperatorio, realizado en la consulta de Cachan, el que decide, y el que sabe también descartar el láser si revela un queratocono incipiente. La cirugía, por su parte, se realiza en un entorno especializado.

Este artículo tiene una finalidad informativa y pedagógica. No sustituye a una consulta médica. Solo un examen por un oftalmólogo permite establecer un diagnóstico y proponer un tratamiento adaptado a su situación.