La OCT y la ecografía como complemento
La tomografía de coherencia óptica (OCT) analiza las capas de la retina en alta resolución. Es especialmente útil para estudiar la zona macular y detectar una tracción vítreo-macular. La ecografía ocular (modo B) resulta valiosa cuando los medios oculares son poco transparentes (hemorragia intravítrea, catarata densa): permite visualizar la retina y el vítreo sin verlos directamente.
Tratamiento según el resultado
Si la exploración es normal, se organiza un seguimiento: se vuelve a ver al paciente a las 4 u 8 semanas para verificar la estabilidad del DPV, y se le informa de los signos que deben hacerle volver de urgencia. Si se descubre un desgarro retiniano sin desprendimiento, puede proponerse un tratamiento preventivo con láser (fotocoagulación) para «soldarlo» a la pared del ojo y bloquear el paso de líquido subretiniano. Si ya existe un desprendimiento de retina, es necesaria una intervención quirúrgica (vitrectomía o cerclaje), de urgencia en las formas recientes que afectan a la mácula.
Para recordar
El fondo de ojo con dilatación es la única exploración que permite ver la retina en su totalidad. No puede realizarla el médico de familia. En caso de flashes nuevos, el oftalmólogo —y no las urgencias generales— es el interlocutor adecuado, o un servicio de urgencias oftalmológicas especializado.
PREGUNTAS FRECUENTES
Preguntas frecuentes sobre los fosfenos
Fosfenos y moscas volantes: ¿cuál es la diferencia?
El fosfeno es un destello luminoso, breve y a menudo situado en la periferia del campo visual. Las moscas volantes (cuerpos flotantes) son sombras móviles —filamentos, puntos grises— que flotan ante la mirada. Ambos pueden aparecer juntos durante un desprendimiento del vítreo: el vítreo tira de la retina (flash) y libera al mismo tiempo opacidades que proyectan sombras (moscas). Consulte también: puntos negros que se desplazan.
¿Son peligrosos los fosfenos?
La gran mayoría de los fosfenos son benignos. A menudo acompañan al envejecimiento natural del vítreo (desprendimiento posterior) y se atenúan con el tiempo. Sin embargo, más raramente, pueden señalar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Una aparición brusca de flashes, sobre todo con una lluvia de cuerpos flotantes o un velo negro, obliga a una consulta oftalmológica rápida.
Ver flashes por la noche, ¿es normal?
Los fosfenos suelen ser más visibles en la oscuridad, porque el contraste los hace más perceptibles. Unos flashes ocasionales en la oscuridad, al mover los ojos, pueden estar relacionados con tracciones benignas del vítreo. Unos flashes nuevos, frecuentes o intensos —incluso de noche— siempre merecen un examen del fondo de ojo para descartar una causa retiniana.
Fosfenos y migraña: ¿cómo distinguirlos?
Los fosfenos de origen retiniano son flashes breves, a menudo de un solo lado y en la periferia del campo visual, sin progresión ni duración prolongada. La migraña con aura produce más bien zigzags luminosos centelleantes, líneas quebradas o una mancha que se agranda progresivamente, afecta a los dos ojos y dura de 15 a 30 minutos, a veces seguida de dolor de cabeza. El origen cerebral (no retiniano) de la migraña explica la afectación bilateral.
¿Cuándo consultar de urgencia por destellos de luz?
Hay que consultar de urgencia en caso de aparición repentina de numerosos flashes, sobre todo si van acompañados de una lluvia de nuevos cuerpos flotantes, de un velo o cortina negra en el campo visual, o de una pérdida de visión. Estos signos pueden traducir un desgarro o un desprendimiento de la retina que debe atenderse sin demora. El pronóstico visual depende de la rapidez de la intervención.
¿Desaparecen los fosfenos con el tiempo?
A menudo, sí. Los fosfenos relacionados con un desprendimiento del vítreo se atenúan en unas semanas a unos meses, a medida que el vítreo termina de desprenderse y cesan las tracciones. Esta evolución natural no exime de un examen inicial: solo un fondo de ojo con dilatación permite descartar un desgarro retiniano asociado.
Miopía alta y fosfenos: ¿hay que preocuparse más?
Sí, la vigilancia se refuerza. La miopía alta alarga el globo ocular y estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia. Los miopes altos hacen su DPV antes (ya desde los 40-45 años) y presentan un mayor riesgo de desgarro. Todo fosfeno nuevo en un miope alto debe llevar a un examen oftalmológico en un plazo de 24 a 48 horas. Se recomienda un seguimiento del fondo de ojo de forma regular, incluso en ausencia de síntomas.
Fuentes
- Sociedad Francesa de Oftalmología (SFO) — Datos sobre el vítreo, el desprendimiento posterior del vítreo, los desgarros y el desprendimiento de retina.
- Colegio de Oftalmólogos Universitarios de Francia (COUF) — Ítem «Patología vítreo-retiniana: desprendimiento posterior del vítreo, desgarro y desprendimiento de retina»; semiología de los fosfenos.
- Alta Autoridad de Salud (HAS) — Referencias sobre la atención de las urgencias oftalmológicas y de los signos funcionales oculares.
- Ameli.fr (Seguridad Social francesa) — Ficha «Desprendimiento de retina: síntomas, causas y tratamiento».
Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye una consulta médica. Unos destellos de luz de aparición brusca, asociados a una lluvia de cuerpos flotantes o a un velo negro, constituyen una urgencia oftalmológica. Solo un examen del fondo de ojo con dilatación permite descartar una afectación de la retina y establecer un diagnóstico personalizado.
¿Destellos de luz o una molestia visual reciente?
El Dr. Moïse Tourabaly, antiguo jefe de clínica de los Quinze-Vingts, realiza un examen completo del fondo de ojo y le orienta hacia la atención adaptada a su situación, en consulta en Cachan o en París 13.
Artículos relacionados
- Puntos negros que se desplazan (cuerpos flotantes)
- Desprendimiento del vítreo: causas y seguimiento
- Halos luminosos alrededor de las luces
- La retina: anatomía y patologías
- Retinopatía diabética: cribado y seguimiento
El fondo de ojo con dilatación: exploración de referencia
El oftalmólogo examina la retina con una lámpara de hendidura y una lente de contacto de tres espejos, o con un oftalmoscopio indirecto con una lente de campo amplio. Esta exploración permite:
- Visualizar el estado del vítreo y su zona de anclaje (hialoides posterior).
- Detectar un eventual desgarro retiniano periférico.
- Localizar una zona de fragilidad (degeneración en empalizada) antes de que se desgarre.
- Confirmar o descartar un desprendimiento de retina incipiente.
La OCT y la ecografía como complemento
La tomografía de coherencia óptica (OCT) analiza las capas de la retina en alta resolución. Es especialmente útil para estudiar la zona macular y detectar una tracción vítreo-macular. La ecografía ocular (modo B) resulta valiosa cuando los medios oculares son poco transparentes (hemorragia intravítrea, catarata densa): permite visualizar la retina y el vítreo sin verlos directamente.
Tratamiento según el resultado
Si la exploración es normal, se organiza un seguimiento: se vuelve a ver al paciente a las 4 u 8 semanas para verificar la estabilidad del DPV, y se le informa de los signos que deben hacerle volver de urgencia. Si se descubre un desgarro retiniano sin desprendimiento, puede proponerse un tratamiento preventivo con láser (fotocoagulación) para «soldarlo» a la pared del ojo y bloquear el paso de líquido subretiniano. Si ya existe un desprendimiento de retina, es necesaria una intervención quirúrgica (vitrectomía o cerclaje), de urgencia en las formas recientes que afectan a la mácula.
Para recordar
El fondo de ojo con dilatación es la única exploración que permite ver la retina en su totalidad. No puede realizarla el médico de familia. En caso de flashes nuevos, el oftalmólogo —y no las urgencias generales— es el interlocutor adecuado, o un servicio de urgencias oftalmológicas especializado.
PREGUNTAS FRECUENTES
Preguntas frecuentes sobre los fosfenos
Fosfenos y moscas volantes: ¿cuál es la diferencia?
El fosfeno es un destello luminoso, breve y a menudo situado en la periferia del campo visual. Las moscas volantes (cuerpos flotantes) son sombras móviles —filamentos, puntos grises— que flotan ante la mirada. Ambos pueden aparecer juntos durante un desprendimiento del vítreo: el vítreo tira de la retina (flash) y libera al mismo tiempo opacidades que proyectan sombras (moscas). Consulte también: puntos negros que se desplazan.
¿Son peligrosos los fosfenos?
La gran mayoría de los fosfenos son benignos. A menudo acompañan al envejecimiento natural del vítreo (desprendimiento posterior) y se atenúan con el tiempo. Sin embargo, más raramente, pueden señalar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Una aparición brusca de flashes, sobre todo con una lluvia de cuerpos flotantes o un velo negro, obliga a una consulta oftalmológica rápida.
Ver flashes por la noche, ¿es normal?
Los fosfenos suelen ser más visibles en la oscuridad, porque el contraste los hace más perceptibles. Unos flashes ocasionales en la oscuridad, al mover los ojos, pueden estar relacionados con tracciones benignas del vítreo. Unos flashes nuevos, frecuentes o intensos —incluso de noche— siempre merecen un examen del fondo de ojo para descartar una causa retiniana.
Fosfenos y migraña: ¿cómo distinguirlos?
Los fosfenos de origen retiniano son flashes breves, a menudo de un solo lado y en la periferia del campo visual, sin progresión ni duración prolongada. La migraña con aura produce más bien zigzags luminosos centelleantes, líneas quebradas o una mancha que se agranda progresivamente, afecta a los dos ojos y dura de 15 a 30 minutos, a veces seguida de dolor de cabeza. El origen cerebral (no retiniano) de la migraña explica la afectación bilateral.
¿Cuándo consultar de urgencia por destellos de luz?
Hay que consultar de urgencia en caso de aparición repentina de numerosos flashes, sobre todo si van acompañados de una lluvia de nuevos cuerpos flotantes, de un velo o cortina negra en el campo visual, o de una pérdida de visión. Estos signos pueden traducir un desgarro o un desprendimiento de la retina que debe atenderse sin demora. El pronóstico visual depende de la rapidez de la intervención.
¿Desaparecen los fosfenos con el tiempo?
A menudo, sí. Los fosfenos relacionados con un desprendimiento del vítreo se atenúan en unas semanas a unos meses, a medida que el vítreo termina de desprenderse y cesan las tracciones. Esta evolución natural no exime de un examen inicial: solo un fondo de ojo con dilatación permite descartar un desgarro retiniano asociado.
Miopía alta y fosfenos: ¿hay que preocuparse más?
Sí, la vigilancia se refuerza. La miopía alta alarga el globo ocular y estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia. Los miopes altos hacen su DPV antes (ya desde los 40-45 años) y presentan un mayor riesgo de desgarro. Todo fosfeno nuevo en un miope alto debe llevar a un examen oftalmológico en un plazo de 24 a 48 horas. Se recomienda un seguimiento del fondo de ojo de forma regular, incluso en ausencia de síntomas.
Fuentes
- Sociedad Francesa de Oftalmología (SFO) — Datos sobre el vítreo, el desprendimiento posterior del vítreo, los desgarros y el desprendimiento de retina.
- Colegio de Oftalmólogos Universitarios de Francia (COUF) — Ítem «Patología vítreo-retiniana: desprendimiento posterior del vítreo, desgarro y desprendimiento de retina»; semiología de los fosfenos.
- Alta Autoridad de Salud (HAS) — Referencias sobre la atención de las urgencias oftalmológicas y de los signos funcionales oculares.
- Ameli.fr (Seguridad Social francesa) — Ficha «Desprendimiento de retina: síntomas, causas y tratamiento».
Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye una consulta médica. Unos destellos de luz de aparición brusca, asociados a una lluvia de cuerpos flotantes o a un velo negro, constituyen una urgencia oftalmológica. Solo un examen del fondo de ojo con dilatación permite descartar una afectación de la retina y establecer un diagnóstico personalizado.
¿Destellos de luz o una molestia visual reciente?
El Dr. Moïse Tourabaly, antiguo jefe de clínica de los Quinze-Vingts, realiza un examen completo del fondo de ojo y le orienta hacia la atención adaptada a su situación, en consulta en Cachan o en París 13.
Artículos relacionados
- Puntos negros que se desplazan (cuerpos flotantes)
- Desprendimiento del vítreo: causas y seguimiento
- Halos luminosos alrededor de las luces
- La retina: anatomía y patologías
- Retinopatía diabética: cribado y seguimiento
Causas graves: desgarro y desprendimiento de retina
Más raramente, los fosfenos pueden anunciar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Un desgarro retiniano deja pasar líquido bajo la retina, que se levanta como un papel pintado despegado de la pared. Progresivamente, la retina se separa de la pared del ojo en una zona cada vez mayor. Sin tratamiento rápido, el desprendimiento de retina puede provocar una pérdida de visión irreversible en el sector afectado, e incluso ceguera si se ve afectada la zona macular (responsable de la visión fina central).
Algunos factores aumentan el riesgo de desgarro o de desprendimiento:
- Miopía alta (más allá de −6 dioptrías): el ojo alargado estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia.
- Traumatismo ocular: golpe en el ojo o en el cráneo.
- Antecedentes personales o familiares de desprendimiento de retina.
- Cirugía ocular previa (catarata, cirugía refractiva).
- Retinopatía diabética: la retinopatía asociada a la diabetes debilita los vasos y la retina.
URGENCIA
Señales de alerta: ¿cuándo consultar de urgencia?
Algunos fosfenos justifican una consulta oftalmológica de urgencia absoluta, en las horas siguientes. La regla es sencilla: toda aparición brusca de flashes, sobre todo si se acompaña de otros síntomas, debe llevar a un examen rápido de la retina. Más vale consultar sin necesidad que pasar por alto un desgarro o un desprendimiento incipiente.
Consulte de urgencia si observa alguno de estos signos
- Aparición repentina de numerosos flashes luminosos, en particular en los lados o en la parte inferior del campo visual, sobre todo si es algo nuevo.
- Lluvia brusca de nuevos cuerpos flotantes: decenas de pequeños puntos, filamentos o una nube de manchas que surgen en unos minutos.
- Velo o cortina negra que oculta una parte del campo visual (abajo, arriba o a un lado), como una sombra que avanza.
- Pérdida de visión repentina o deformación de las líneas rectas (metamorfopsia).
Estos cuatro signos —flashes, lluvia de cuerpos flotantes, velo negro, pérdida de visión— pueden señalar un desprendimiento de retina en curso. El pronóstico visual depende directamente de la rapidez de la atención. No espere al día siguiente.
A la inversa, un fosfeno antiguo y estable (por ejemplo, un flash periférico aislado al mover los ojos, conocido desde hace años), sin ningún signo asociado, suele ser benigno. No obstante, una primera opinión oftalmológica sigue siendo siempre prudente, en particular para verificar el estado de la retina periférica.
DIAGNÓSTICO
Exploraciones y diagnóstico de los fosfenos
El diagnóstico se basa ante todo en un examen del fondo de ojo con dilatación. Tras un interrogatorio preciso sobre la antigüedad, la frecuencia, las circunstancias de los flashes y los síntomas asociados, el oftalmólogo instila unas gotas que dilatan la pupila. Esto permite explorar la retina hasta su periferia, donde con mayor frecuencia se localizan los desgarros y las zonas de fragilidad.
El fondo de ojo con dilatación: exploración de referencia
El oftalmólogo examina la retina con una lámpara de hendidura y una lente de contacto de tres espejos, o con un oftalmoscopio indirecto con una lente de campo amplio. Esta exploración permite:
- Visualizar el estado del vítreo y su zona de anclaje (hialoides posterior).
- Detectar un eventual desgarro retiniano periférico.
- Localizar una zona de fragilidad (degeneración en empalizada) antes de que se desgarre.
- Confirmar o descartar un desprendimiento de retina incipiente.
La OCT y la ecografía como complemento
La tomografía de coherencia óptica (OCT) analiza las capas de la retina en alta resolución. Es especialmente útil para estudiar la zona macular y detectar una tracción vítreo-macular. La ecografía ocular (modo B) resulta valiosa cuando los medios oculares son poco transparentes (hemorragia intravítrea, catarata densa): permite visualizar la retina y el vítreo sin verlos directamente.
Tratamiento según el resultado
Si la exploración es normal, se organiza un seguimiento: se vuelve a ver al paciente a las 4 u 8 semanas para verificar la estabilidad del DPV, y se le informa de los signos que deben hacerle volver de urgencia. Si se descubre un desgarro retiniano sin desprendimiento, puede proponerse un tratamiento preventivo con láser (fotocoagulación) para «soldarlo» a la pared del ojo y bloquear el paso de líquido subretiniano. Si ya existe un desprendimiento de retina, es necesaria una intervención quirúrgica (vitrectomía o cerclaje), de urgencia en las formas recientes que afectan a la mácula.
Para recordar
El fondo de ojo con dilatación es la única exploración que permite ver la retina en su totalidad. No puede realizarla el médico de familia. En caso de flashes nuevos, el oftalmólogo —y no las urgencias generales— es el interlocutor adecuado, o un servicio de urgencias oftalmológicas especializado.
PREGUNTAS FRECUENTES
Preguntas frecuentes sobre los fosfenos
Fosfenos y moscas volantes: ¿cuál es la diferencia?
El fosfeno es un destello luminoso, breve y a menudo situado en la periferia del campo visual. Las moscas volantes (cuerpos flotantes) son sombras móviles —filamentos, puntos grises— que flotan ante la mirada. Ambos pueden aparecer juntos durante un desprendimiento del vítreo: el vítreo tira de la retina (flash) y libera al mismo tiempo opacidades que proyectan sombras (moscas). Consulte también: puntos negros que se desplazan.
¿Son peligrosos los fosfenos?
La gran mayoría de los fosfenos son benignos. A menudo acompañan al envejecimiento natural del vítreo (desprendimiento posterior) y se atenúan con el tiempo. Sin embargo, más raramente, pueden señalar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Una aparición brusca de flashes, sobre todo con una lluvia de cuerpos flotantes o un velo negro, obliga a una consulta oftalmológica rápida.
Ver flashes por la noche, ¿es normal?
Los fosfenos suelen ser más visibles en la oscuridad, porque el contraste los hace más perceptibles. Unos flashes ocasionales en la oscuridad, al mover los ojos, pueden estar relacionados con tracciones benignas del vítreo. Unos flashes nuevos, frecuentes o intensos —incluso de noche— siempre merecen un examen del fondo de ojo para descartar una causa retiniana.
Fosfenos y migraña: ¿cómo distinguirlos?
Los fosfenos de origen retiniano son flashes breves, a menudo de un solo lado y en la periferia del campo visual, sin progresión ni duración prolongada. La migraña con aura produce más bien zigzags luminosos centelleantes, líneas quebradas o una mancha que se agranda progresivamente, afecta a los dos ojos y dura de 15 a 30 minutos, a veces seguida de dolor de cabeza. El origen cerebral (no retiniano) de la migraña explica la afectación bilateral.
¿Cuándo consultar de urgencia por destellos de luz?
Hay que consultar de urgencia en caso de aparición repentina de numerosos flashes, sobre todo si van acompañados de una lluvia de nuevos cuerpos flotantes, de un velo o cortina negra en el campo visual, o de una pérdida de visión. Estos signos pueden traducir un desgarro o un desprendimiento de la retina que debe atenderse sin demora. El pronóstico visual depende de la rapidez de la intervención.
¿Desaparecen los fosfenos con el tiempo?
A menudo, sí. Los fosfenos relacionados con un desprendimiento del vítreo se atenúan en unas semanas a unos meses, a medida que el vítreo termina de desprenderse y cesan las tracciones. Esta evolución natural no exime de un examen inicial: solo un fondo de ojo con dilatación permite descartar un desgarro retiniano asociado.
Miopía alta y fosfenos: ¿hay que preocuparse más?
Sí, la vigilancia se refuerza. La miopía alta alarga el globo ocular y estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia. Los miopes altos hacen su DPV antes (ya desde los 40-45 años) y presentan un mayor riesgo de desgarro. Todo fosfeno nuevo en un miope alto debe llevar a un examen oftalmológico en un plazo de 24 a 48 horas. Se recomienda un seguimiento del fondo de ojo de forma regular, incluso en ausencia de síntomas.
Fuentes
- Sociedad Francesa de Oftalmología (SFO) — Datos sobre el vítreo, el desprendimiento posterior del vítreo, los desgarros y el desprendimiento de retina.
- Colegio de Oftalmólogos Universitarios de Francia (COUF) — Ítem «Patología vítreo-retiniana: desprendimiento posterior del vítreo, desgarro y desprendimiento de retina»; semiología de los fosfenos.
- Alta Autoridad de Salud (HAS) — Referencias sobre la atención de las urgencias oftalmológicas y de los signos funcionales oculares.
- Ameli.fr (Seguridad Social francesa) — Ficha «Desprendimiento de retina: síntomas, causas y tratamiento».
Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye una consulta médica. Unos destellos de luz de aparición brusca, asociados a una lluvia de cuerpos flotantes o a un velo negro, constituyen una urgencia oftalmológica. Solo un examen del fondo de ojo con dilatación permite descartar una afectación de la retina y establecer un diagnóstico personalizado.
¿Destellos de luz o una molestia visual reciente?
El Dr. Moïse Tourabaly, antiguo jefe de clínica de los Quinze-Vingts, realiza un examen completo del fondo de ojo y le orienta hacia la atención adaptada a su situación, en consulta en Cachan o en París 13.
Artículos relacionados
- Puntos negros que se desplazan (cuerpos flotantes)
- Desprendimiento del vítreo: causas y seguimiento
- Halos luminosos alrededor de las luces
- La retina: anatomía y patologías
- Retinopatía diabética: cribado y seguimiento
El desprendimiento posterior del vítreo: frecuente y generalmente benigno
Con la edad, el vítreo —ese gel transparente que rellena los dos tercios posteriores del ojo— se licúa progresivamente y se retrae. Termina por separarse de la retina: es el desprendimiento posterior del vítreo (DPV). Este fenómeno ocurre en la mayoría de las personas después de los 60 años, antes en los miopes altos. Durante la fase activa del desprendimiento, las tracciones del vítreo sobre la retina generan fosfenos, a menudo asociados a la aparición repentina de nuevos cuerpos flotantes. Consulte el artículo dedicado al desprendimiento del vítreo.
El DPV es, en la gran mayoría de los casos, un fenómeno fisiológico benigno. Sin embargo, en aproximadamente un 10 a 15 % de los DPV sintomáticos, el vítreo desprendido arrastra consigo un fragmento de retina, creando un desgarro. Por eso todo DPV sintomático (flashes + cuerpos flotantes nuevos) justifica un examen oftalmológico en los días siguientes para verificar la integridad de la retina.
Causas graves: desgarro y desprendimiento de retina
Más raramente, los fosfenos pueden anunciar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Un desgarro retiniano deja pasar líquido bajo la retina, que se levanta como un papel pintado despegado de la pared. Progresivamente, la retina se separa de la pared del ojo en una zona cada vez mayor. Sin tratamiento rápido, el desprendimiento de retina puede provocar una pérdida de visión irreversible en el sector afectado, e incluso ceguera si se ve afectada la zona macular (responsable de la visión fina central).
Algunos factores aumentan el riesgo de desgarro o de desprendimiento:
- Miopía alta (más allá de −6 dioptrías): el ojo alargado estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia.
- Traumatismo ocular: golpe en el ojo o en el cráneo.
- Antecedentes personales o familiares de desprendimiento de retina.
- Cirugía ocular previa (catarata, cirugía refractiva).
- Retinopatía diabética: la retinopatía asociada a la diabetes debilita los vasos y la retina.
URGENCIA
Señales de alerta: ¿cuándo consultar de urgencia?
Algunos fosfenos justifican una consulta oftalmológica de urgencia absoluta, en las horas siguientes. La regla es sencilla: toda aparición brusca de flashes, sobre todo si se acompaña de otros síntomas, debe llevar a un examen rápido de la retina. Más vale consultar sin necesidad que pasar por alto un desgarro o un desprendimiento incipiente.
Consulte de urgencia si observa alguno de estos signos
- Aparición repentina de numerosos flashes luminosos, en particular en los lados o en la parte inferior del campo visual, sobre todo si es algo nuevo.
- Lluvia brusca de nuevos cuerpos flotantes: decenas de pequeños puntos, filamentos o una nube de manchas que surgen en unos minutos.
- Velo o cortina negra que oculta una parte del campo visual (abajo, arriba o a un lado), como una sombra que avanza.
- Pérdida de visión repentina o deformación de las líneas rectas (metamorfopsia).
Estos cuatro signos —flashes, lluvia de cuerpos flotantes, velo negro, pérdida de visión— pueden señalar un desprendimiento de retina en curso. El pronóstico visual depende directamente de la rapidez de la atención. No espere al día siguiente.
A la inversa, un fosfeno antiguo y estable (por ejemplo, un flash periférico aislado al mover los ojos, conocido desde hace años), sin ningún signo asociado, suele ser benigno. No obstante, una primera opinión oftalmológica sigue siendo siempre prudente, en particular para verificar el estado de la retina periférica.
DIAGNÓSTICO
Exploraciones y diagnóstico de los fosfenos
El diagnóstico se basa ante todo en un examen del fondo de ojo con dilatación. Tras un interrogatorio preciso sobre la antigüedad, la frecuencia, las circunstancias de los flashes y los síntomas asociados, el oftalmólogo instila unas gotas que dilatan la pupila. Esto permite explorar la retina hasta su periferia, donde con mayor frecuencia se localizan los desgarros y las zonas de fragilidad.
El fondo de ojo con dilatación: exploración de referencia
El oftalmólogo examina la retina con una lámpara de hendidura y una lente de contacto de tres espejos, o con un oftalmoscopio indirecto con una lente de campo amplio. Esta exploración permite:
- Visualizar el estado del vítreo y su zona de anclaje (hialoides posterior).
- Detectar un eventual desgarro retiniano periférico.
- Localizar una zona de fragilidad (degeneración en empalizada) antes de que se desgarre.
- Confirmar o descartar un desprendimiento de retina incipiente.
La OCT y la ecografía como complemento
La tomografía de coherencia óptica (OCT) analiza las capas de la retina en alta resolución. Es especialmente útil para estudiar la zona macular y detectar una tracción vítreo-macular. La ecografía ocular (modo B) resulta valiosa cuando los medios oculares son poco transparentes (hemorragia intravítrea, catarata densa): permite visualizar la retina y el vítreo sin verlos directamente.
Tratamiento según el resultado
Si la exploración es normal, se organiza un seguimiento: se vuelve a ver al paciente a las 4 u 8 semanas para verificar la estabilidad del DPV, y se le informa de los signos que deben hacerle volver de urgencia. Si se descubre un desgarro retiniano sin desprendimiento, puede proponerse un tratamiento preventivo con láser (fotocoagulación) para «soldarlo» a la pared del ojo y bloquear el paso de líquido subretiniano. Si ya existe un desprendimiento de retina, es necesaria una intervención quirúrgica (vitrectomía o cerclaje), de urgencia en las formas recientes que afectan a la mácula.
Para recordar
El fondo de ojo con dilatación es la única exploración que permite ver la retina en su totalidad. No puede realizarla el médico de familia. En caso de flashes nuevos, el oftalmólogo —y no las urgencias generales— es el interlocutor adecuado, o un servicio de urgencias oftalmológicas especializado.
PREGUNTAS FRECUENTES
Preguntas frecuentes sobre los fosfenos
Fosfenos y moscas volantes: ¿cuál es la diferencia?
El fosfeno es un destello luminoso, breve y a menudo situado en la periferia del campo visual. Las moscas volantes (cuerpos flotantes) son sombras móviles —filamentos, puntos grises— que flotan ante la mirada. Ambos pueden aparecer juntos durante un desprendimiento del vítreo: el vítreo tira de la retina (flash) y libera al mismo tiempo opacidades que proyectan sombras (moscas). Consulte también: puntos negros que se desplazan.
¿Son peligrosos los fosfenos?
La gran mayoría de los fosfenos son benignos. A menudo acompañan al envejecimiento natural del vítreo (desprendimiento posterior) y se atenúan con el tiempo. Sin embargo, más raramente, pueden señalar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Una aparición brusca de flashes, sobre todo con una lluvia de cuerpos flotantes o un velo negro, obliga a una consulta oftalmológica rápida.
Ver flashes por la noche, ¿es normal?
Los fosfenos suelen ser más visibles en la oscuridad, porque el contraste los hace más perceptibles. Unos flashes ocasionales en la oscuridad, al mover los ojos, pueden estar relacionados con tracciones benignas del vítreo. Unos flashes nuevos, frecuentes o intensos —incluso de noche— siempre merecen un examen del fondo de ojo para descartar una causa retiniana.
Fosfenos y migraña: ¿cómo distinguirlos?
Los fosfenos de origen retiniano son flashes breves, a menudo de un solo lado y en la periferia del campo visual, sin progresión ni duración prolongada. La migraña con aura produce más bien zigzags luminosos centelleantes, líneas quebradas o una mancha que se agranda progresivamente, afecta a los dos ojos y dura de 15 a 30 minutos, a veces seguida de dolor de cabeza. El origen cerebral (no retiniano) de la migraña explica la afectación bilateral.
¿Cuándo consultar de urgencia por destellos de luz?
Hay que consultar de urgencia en caso de aparición repentina de numerosos flashes, sobre todo si van acompañados de una lluvia de nuevos cuerpos flotantes, de un velo o cortina negra en el campo visual, o de una pérdida de visión. Estos signos pueden traducir un desgarro o un desprendimiento de la retina que debe atenderse sin demora. El pronóstico visual depende de la rapidez de la intervención.
¿Desaparecen los fosfenos con el tiempo?
A menudo, sí. Los fosfenos relacionados con un desprendimiento del vítreo se atenúan en unas semanas a unos meses, a medida que el vítreo termina de desprenderse y cesan las tracciones. Esta evolución natural no exime de un examen inicial: solo un fondo de ojo con dilatación permite descartar un desgarro retiniano asociado.
Miopía alta y fosfenos: ¿hay que preocuparse más?
Sí, la vigilancia se refuerza. La miopía alta alarga el globo ocular y estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia. Los miopes altos hacen su DPV antes (ya desde los 40-45 años) y presentan un mayor riesgo de desgarro. Todo fosfeno nuevo en un miope alto debe llevar a un examen oftalmológico en un plazo de 24 a 48 horas. Se recomienda un seguimiento del fondo de ojo de forma regular, incluso en ausencia de síntomas.
Fuentes
- Sociedad Francesa de Oftalmología (SFO) — Datos sobre el vítreo, el desprendimiento posterior del vítreo, los desgarros y el desprendimiento de retina.
- Colegio de Oftalmólogos Universitarios de Francia (COUF) — Ítem «Patología vítreo-retiniana: desprendimiento posterior del vítreo, desgarro y desprendimiento de retina»; semiología de los fosfenos.
- Alta Autoridad de Salud (HAS) — Referencias sobre la atención de las urgencias oftalmológicas y de los signos funcionales oculares.
- Ameli.fr (Seguridad Social francesa) — Ficha «Desprendimiento de retina: síntomas, causas y tratamiento».
Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye una consulta médica. Unos destellos de luz de aparición brusca, asociados a una lluvia de cuerpos flotantes o a un velo negro, constituyen una urgencia oftalmológica. Solo un examen del fondo de ojo con dilatación permite descartar una afectación de la retina y establecer un diagnóstico personalizado.
¿Destellos de luz o una molestia visual reciente?
El Dr. Moïse Tourabaly, antiguo jefe de clínica de los Quinze-Vingts, realiza un examen completo del fondo de ojo y le orienta hacia la atención adaptada a su situación, en consulta en Cachan o en París 13.
Artículos relacionados
- Puntos negros que se desplazan (cuerpos flotantes)
- Desprendimiento del vítreo: causas y seguimiento
- Halos luminosos alrededor de las luces
- La retina: anatomía y patologías
- Retinopatía diabética: cribado y seguimiento
Causas benignas: presión y migraña oftálmica
La compresión mecánica de la retina. Frotarse los ojos, un esfuerzo físico intenso (tos, estornudo, sonarse la nariz) o un cambio rápido de posición de la cabeza pueden ejercer una presión momentánea sobre el globo ocular o tirar ligeramente de la retina. Estos fosfenos son fugaces, unilaterales y no se repiten de forma inquietante. Son perfectamente benignos.
La migraña con aura (antiguamente «migraña oftálmica») provoca sensaciones luminosas de origen cerebral y no retiniano. Adoptan típicamente la forma de zigzags luminosos centelleantes, líneas quebradas o una mancha que se agranda progresivamente en «herradura». Estas manifestaciones duran por lo general de 15 a 30 minutos, afectan a los dos ojos simultáneamente (afectación de la corteza visual, no del ojo) y pueden ir seguidas de dolor de cabeza. Su aspecto progresivo y bilateral las diferencia claramente de los flashes breves y unilaterales de origen retiniano. La migraña con aura es benigna en el plano visual, pero merece un seguimiento neurológico.
La hipotensión ortostática. Al levantarse demasiado rápido, una caída brusca de la presión arterial puede provocar unos segundos de «fosfenos difusos» acompañados de mareos leves. Estos episodios no afectan a la retina y se atenúan en cuanto se restablece la circulación.
El desprendimiento posterior del vítreo: frecuente y generalmente benigno
Con la edad, el vítreo —ese gel transparente que rellena los dos tercios posteriores del ojo— se licúa progresivamente y se retrae. Termina por separarse de la retina: es el desprendimiento posterior del vítreo (DPV). Este fenómeno ocurre en la mayoría de las personas después de los 60 años, antes en los miopes altos. Durante la fase activa del desprendimiento, las tracciones del vítreo sobre la retina generan fosfenos, a menudo asociados a la aparición repentina de nuevos cuerpos flotantes. Consulte el artículo dedicado al desprendimiento del vítreo.
El DPV es, en la gran mayoría de los casos, un fenómeno fisiológico benigno. Sin embargo, en aproximadamente un 10 a 15 % de los DPV sintomáticos, el vítreo desprendido arrastra consigo un fragmento de retina, creando un desgarro. Por eso todo DPV sintomático (flashes + cuerpos flotantes nuevos) justifica un examen oftalmológico en los días siguientes para verificar la integridad de la retina.
Causas graves: desgarro y desprendimiento de retina
Más raramente, los fosfenos pueden anunciar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Un desgarro retiniano deja pasar líquido bajo la retina, que se levanta como un papel pintado despegado de la pared. Progresivamente, la retina se separa de la pared del ojo en una zona cada vez mayor. Sin tratamiento rápido, el desprendimiento de retina puede provocar una pérdida de visión irreversible en el sector afectado, e incluso ceguera si se ve afectada la zona macular (responsable de la visión fina central).
Algunos factores aumentan el riesgo de desgarro o de desprendimiento:
- Miopía alta (más allá de −6 dioptrías): el ojo alargado estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia.
- Traumatismo ocular: golpe en el ojo o en el cráneo.
- Antecedentes personales o familiares de desprendimiento de retina.
- Cirugía ocular previa (catarata, cirugía refractiva).
- Retinopatía diabética: la retinopatía asociada a la diabetes debilita los vasos y la retina.
URGENCIA
Señales de alerta: ¿cuándo consultar de urgencia?
Algunos fosfenos justifican una consulta oftalmológica de urgencia absoluta, en las horas siguientes. La regla es sencilla: toda aparición brusca de flashes, sobre todo si se acompaña de otros síntomas, debe llevar a un examen rápido de la retina. Más vale consultar sin necesidad que pasar por alto un desgarro o un desprendimiento incipiente.
Consulte de urgencia si observa alguno de estos signos
- Aparición repentina de numerosos flashes luminosos, en particular en los lados o en la parte inferior del campo visual, sobre todo si es algo nuevo.
- Lluvia brusca de nuevos cuerpos flotantes: decenas de pequeños puntos, filamentos o una nube de manchas que surgen en unos minutos.
- Velo o cortina negra que oculta una parte del campo visual (abajo, arriba o a un lado), como una sombra que avanza.
- Pérdida de visión repentina o deformación de las líneas rectas (metamorfopsia).
Estos cuatro signos —flashes, lluvia de cuerpos flotantes, velo negro, pérdida de visión— pueden señalar un desprendimiento de retina en curso. El pronóstico visual depende directamente de la rapidez de la atención. No espere al día siguiente.
A la inversa, un fosfeno antiguo y estable (por ejemplo, un flash periférico aislado al mover los ojos, conocido desde hace años), sin ningún signo asociado, suele ser benigno. No obstante, una primera opinión oftalmológica sigue siendo siempre prudente, en particular para verificar el estado de la retina periférica.
DIAGNÓSTICO
Exploraciones y diagnóstico de los fosfenos
El diagnóstico se basa ante todo en un examen del fondo de ojo con dilatación. Tras un interrogatorio preciso sobre la antigüedad, la frecuencia, las circunstancias de los flashes y los síntomas asociados, el oftalmólogo instila unas gotas que dilatan la pupila. Esto permite explorar la retina hasta su periferia, donde con mayor frecuencia se localizan los desgarros y las zonas de fragilidad.
El fondo de ojo con dilatación: exploración de referencia
El oftalmólogo examina la retina con una lámpara de hendidura y una lente de contacto de tres espejos, o con un oftalmoscopio indirecto con una lente de campo amplio. Esta exploración permite:
- Visualizar el estado del vítreo y su zona de anclaje (hialoides posterior).
- Detectar un eventual desgarro retiniano periférico.
- Localizar una zona de fragilidad (degeneración en empalizada) antes de que se desgarre.
- Confirmar o descartar un desprendimiento de retina incipiente.
La OCT y la ecografía como complemento
La tomografía de coherencia óptica (OCT) analiza las capas de la retina en alta resolución. Es especialmente útil para estudiar la zona macular y detectar una tracción vítreo-macular. La ecografía ocular (modo B) resulta valiosa cuando los medios oculares son poco transparentes (hemorragia intravítrea, catarata densa): permite visualizar la retina y el vítreo sin verlos directamente.
Tratamiento según el resultado
Si la exploración es normal, se organiza un seguimiento: se vuelve a ver al paciente a las 4 u 8 semanas para verificar la estabilidad del DPV, y se le informa de los signos que deben hacerle volver de urgencia. Si se descubre un desgarro retiniano sin desprendimiento, puede proponerse un tratamiento preventivo con láser (fotocoagulación) para «soldarlo» a la pared del ojo y bloquear el paso de líquido subretiniano. Si ya existe un desprendimiento de retina, es necesaria una intervención quirúrgica (vitrectomía o cerclaje), de urgencia en las formas recientes que afectan a la mácula.
Para recordar
El fondo de ojo con dilatación es la única exploración que permite ver la retina en su totalidad. No puede realizarla el médico de familia. En caso de flashes nuevos, el oftalmólogo —y no las urgencias generales— es el interlocutor adecuado, o un servicio de urgencias oftalmológicas especializado.
PREGUNTAS FRECUENTES
Preguntas frecuentes sobre los fosfenos
Fosfenos y moscas volantes: ¿cuál es la diferencia?
El fosfeno es un destello luminoso, breve y a menudo situado en la periferia del campo visual. Las moscas volantes (cuerpos flotantes) son sombras móviles —filamentos, puntos grises— que flotan ante la mirada. Ambos pueden aparecer juntos durante un desprendimiento del vítreo: el vítreo tira de la retina (flash) y libera al mismo tiempo opacidades que proyectan sombras (moscas). Consulte también: puntos negros que se desplazan.
¿Son peligrosos los fosfenos?
La gran mayoría de los fosfenos son benignos. A menudo acompañan al envejecimiento natural del vítreo (desprendimiento posterior) y se atenúan con el tiempo. Sin embargo, más raramente, pueden señalar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Una aparición brusca de flashes, sobre todo con una lluvia de cuerpos flotantes o un velo negro, obliga a una consulta oftalmológica rápida.
Ver flashes por la noche, ¿es normal?
Los fosfenos suelen ser más visibles en la oscuridad, porque el contraste los hace más perceptibles. Unos flashes ocasionales en la oscuridad, al mover los ojos, pueden estar relacionados con tracciones benignas del vítreo. Unos flashes nuevos, frecuentes o intensos —incluso de noche— siempre merecen un examen del fondo de ojo para descartar una causa retiniana.
Fosfenos y migraña: ¿cómo distinguirlos?
Los fosfenos de origen retiniano son flashes breves, a menudo de un solo lado y en la periferia del campo visual, sin progresión ni duración prolongada. La migraña con aura produce más bien zigzags luminosos centelleantes, líneas quebradas o una mancha que se agranda progresivamente, afecta a los dos ojos y dura de 15 a 30 minutos, a veces seguida de dolor de cabeza. El origen cerebral (no retiniano) de la migraña explica la afectación bilateral.
¿Cuándo consultar de urgencia por destellos de luz?
Hay que consultar de urgencia en caso de aparición repentina de numerosos flashes, sobre todo si van acompañados de una lluvia de nuevos cuerpos flotantes, de un velo o cortina negra en el campo visual, o de una pérdida de visión. Estos signos pueden traducir un desgarro o un desprendimiento de la retina que debe atenderse sin demora. El pronóstico visual depende de la rapidez de la intervención.
¿Desaparecen los fosfenos con el tiempo?
A menudo, sí. Los fosfenos relacionados con un desprendimiento del vítreo se atenúan en unas semanas a unos meses, a medida que el vítreo termina de desprenderse y cesan las tracciones. Esta evolución natural no exime de un examen inicial: solo un fondo de ojo con dilatación permite descartar un desgarro retiniano asociado.
Miopía alta y fosfenos: ¿hay que preocuparse más?
Sí, la vigilancia se refuerza. La miopía alta alarga el globo ocular y estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia. Los miopes altos hacen su DPV antes (ya desde los 40-45 años) y presentan un mayor riesgo de desgarro. Todo fosfeno nuevo en un miope alto debe llevar a un examen oftalmológico en un plazo de 24 a 48 horas. Se recomienda un seguimiento del fondo de ojo de forma regular, incluso en ausencia de síntomas.
Fuentes
- Sociedad Francesa de Oftalmología (SFO) — Datos sobre el vítreo, el desprendimiento posterior del vítreo, los desgarros y el desprendimiento de retina.
- Colegio de Oftalmólogos Universitarios de Francia (COUF) — Ítem «Patología vítreo-retiniana: desprendimiento posterior del vítreo, desgarro y desprendimiento de retina»; semiología de los fosfenos.
- Alta Autoridad de Salud (HAS) — Referencias sobre la atención de las urgencias oftalmológicas y de los signos funcionales oculares.
- Ameli.fr (Seguridad Social francesa) — Ficha «Desprendimiento de retina: síntomas, causas y tratamiento».
Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye una consulta médica. Unos destellos de luz de aparición brusca, asociados a una lluvia de cuerpos flotantes o a un velo negro, constituyen una urgencia oftalmológica. Solo un examen del fondo de ojo con dilatación permite descartar una afectación de la retina y establecer un diagnóstico personalizado.
¿Destellos de luz o una molestia visual reciente?
El Dr. Moïse Tourabaly, antiguo jefe de clínica de los Quinze-Vingts, realiza un examen completo del fondo de ojo y le orienta hacia la atención adaptada a su situación, en consulta en Cachan o en París 13.
Artículos relacionados
- Puntos negros que se desplazan (cuerpos flotantes)
- Desprendimiento del vítreo: causas y seguimiento
- Halos luminosos alrededor de las luces
- La retina: anatomía y patologías
- Retinopatía diabética: cribado y seguimiento
Fosfenos, cuerpos flotantes y halos: no confundirlos
Conviene distinguir los fosfenos de otros tres fenómenos visuales que a menudo se confunden:
- Los cuerpos flotantes (moscas volantes o «puntos negros que se desplazan») son sombras móviles, filamentos o puntos grises, que flotan ante la mirada. Corresponden a opacidades en el vítreo. Son objeto de artículos específicos: puntos negros que se desplazan.
- Los halos luminosos son anillos o círculos de luz que se observan alrededor de las fuentes de luz (faros, farolas). Suelen indicar un problema de córnea o de cristalino. Consulte el artículo halos luminosos.
- Los fosfenos son flashes o destellos internos, no ligados a una fuente exterior. Pueden coexistir con cuerpos flotantes durante un desprendimiento del vítreo.
CAUSAS
Causas benignas y causas graves de los fosfenos
La mayoría de los fosfenos tienen un origen mecánico: una presión o una tracción sobre la retina genera una estimulación que el cerebro interpreta como luz. Otros pueden tener un origen neurológico (migraña) o circulatorio. La gravedad depende esencialmente de la causa subyacente.
Causas benignas: presión y migraña oftálmica
La compresión mecánica de la retina. Frotarse los ojos, un esfuerzo físico intenso (tos, estornudo, sonarse la nariz) o un cambio rápido de posición de la cabeza pueden ejercer una presión momentánea sobre el globo ocular o tirar ligeramente de la retina. Estos fosfenos son fugaces, unilaterales y no se repiten de forma inquietante. Son perfectamente benignos.
La migraña con aura (antiguamente «migraña oftálmica») provoca sensaciones luminosas de origen cerebral y no retiniano. Adoptan típicamente la forma de zigzags luminosos centelleantes, líneas quebradas o una mancha que se agranda progresivamente en «herradura». Estas manifestaciones duran por lo general de 15 a 30 minutos, afectan a los dos ojos simultáneamente (afectación de la corteza visual, no del ojo) y pueden ir seguidas de dolor de cabeza. Su aspecto progresivo y bilateral las diferencia claramente de los flashes breves y unilaterales de origen retiniano. La migraña con aura es benigna en el plano visual, pero merece un seguimiento neurológico.
La hipotensión ortostática. Al levantarse demasiado rápido, una caída brusca de la presión arterial puede provocar unos segundos de «fosfenos difusos» acompañados de mareos leves. Estos episodios no afectan a la retina y se atenúan en cuanto se restablece la circulación.
El desprendimiento posterior del vítreo: frecuente y generalmente benigno
Con la edad, el vítreo —ese gel transparente que rellena los dos tercios posteriores del ojo— se licúa progresivamente y se retrae. Termina por separarse de la retina: es el desprendimiento posterior del vítreo (DPV). Este fenómeno ocurre en la mayoría de las personas después de los 60 años, antes en los miopes altos. Durante la fase activa del desprendimiento, las tracciones del vítreo sobre la retina generan fosfenos, a menudo asociados a la aparición repentina de nuevos cuerpos flotantes. Consulte el artículo dedicado al desprendimiento del vítreo.
El DPV es, en la gran mayoría de los casos, un fenómeno fisiológico benigno. Sin embargo, en aproximadamente un 10 a 15 % de los DPV sintomáticos, el vítreo desprendido arrastra consigo un fragmento de retina, creando un desgarro. Por eso todo DPV sintomático (flashes + cuerpos flotantes nuevos) justifica un examen oftalmológico en los días siguientes para verificar la integridad de la retina.
Causas graves: desgarro y desprendimiento de retina
Más raramente, los fosfenos pueden anunciar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Un desgarro retiniano deja pasar líquido bajo la retina, que se levanta como un papel pintado despegado de la pared. Progresivamente, la retina se separa de la pared del ojo en una zona cada vez mayor. Sin tratamiento rápido, el desprendimiento de retina puede provocar una pérdida de visión irreversible en el sector afectado, e incluso ceguera si se ve afectada la zona macular (responsable de la visión fina central).
Algunos factores aumentan el riesgo de desgarro o de desprendimiento:
- Miopía alta (más allá de −6 dioptrías): el ojo alargado estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia.
- Traumatismo ocular: golpe en el ojo o en el cráneo.
- Antecedentes personales o familiares de desprendimiento de retina.
- Cirugía ocular previa (catarata, cirugía refractiva).
- Retinopatía diabética: la retinopatía asociada a la diabetes debilita los vasos y la retina.
URGENCIA
Señales de alerta: ¿cuándo consultar de urgencia?
Algunos fosfenos justifican una consulta oftalmológica de urgencia absoluta, en las horas siguientes. La regla es sencilla: toda aparición brusca de flashes, sobre todo si se acompaña de otros síntomas, debe llevar a un examen rápido de la retina. Más vale consultar sin necesidad que pasar por alto un desgarro o un desprendimiento incipiente.
Consulte de urgencia si observa alguno de estos signos
- Aparición repentina de numerosos flashes luminosos, en particular en los lados o en la parte inferior del campo visual, sobre todo si es algo nuevo.
- Lluvia brusca de nuevos cuerpos flotantes: decenas de pequeños puntos, filamentos o una nube de manchas que surgen en unos minutos.
- Velo o cortina negra que oculta una parte del campo visual (abajo, arriba o a un lado), como una sombra que avanza.
- Pérdida de visión repentina o deformación de las líneas rectas (metamorfopsia).
Estos cuatro signos —flashes, lluvia de cuerpos flotantes, velo negro, pérdida de visión— pueden señalar un desprendimiento de retina en curso. El pronóstico visual depende directamente de la rapidez de la atención. No espere al día siguiente.
A la inversa, un fosfeno antiguo y estable (por ejemplo, un flash periférico aislado al mover los ojos, conocido desde hace años), sin ningún signo asociado, suele ser benigno. No obstante, una primera opinión oftalmológica sigue siendo siempre prudente, en particular para verificar el estado de la retina periférica.
DIAGNÓSTICO
Exploraciones y diagnóstico de los fosfenos
El diagnóstico se basa ante todo en un examen del fondo de ojo con dilatación. Tras un interrogatorio preciso sobre la antigüedad, la frecuencia, las circunstancias de los flashes y los síntomas asociados, el oftalmólogo instila unas gotas que dilatan la pupila. Esto permite explorar la retina hasta su periferia, donde con mayor frecuencia se localizan los desgarros y las zonas de fragilidad.
El fondo de ojo con dilatación: exploración de referencia
El oftalmólogo examina la retina con una lámpara de hendidura y una lente de contacto de tres espejos, o con un oftalmoscopio indirecto con una lente de campo amplio. Esta exploración permite:
- Visualizar el estado del vítreo y su zona de anclaje (hialoides posterior).
- Detectar un eventual desgarro retiniano periférico.
- Localizar una zona de fragilidad (degeneración en empalizada) antes de que se desgarre.
- Confirmar o descartar un desprendimiento de retina incipiente.
La OCT y la ecografía como complemento
La tomografía de coherencia óptica (OCT) analiza las capas de la retina en alta resolución. Es especialmente útil para estudiar la zona macular y detectar una tracción vítreo-macular. La ecografía ocular (modo B) resulta valiosa cuando los medios oculares son poco transparentes (hemorragia intravítrea, catarata densa): permite visualizar la retina y el vítreo sin verlos directamente.
Tratamiento según el resultado
Si la exploración es normal, se organiza un seguimiento: se vuelve a ver al paciente a las 4 u 8 semanas para verificar la estabilidad del DPV, y se le informa de los signos que deben hacerle volver de urgencia. Si se descubre un desgarro retiniano sin desprendimiento, puede proponerse un tratamiento preventivo con láser (fotocoagulación) para «soldarlo» a la pared del ojo y bloquear el paso de líquido subretiniano. Si ya existe un desprendimiento de retina, es necesaria una intervención quirúrgica (vitrectomía o cerclaje), de urgencia en las formas recientes que afectan a la mácula.
Para recordar
El fondo de ojo con dilatación es la única exploración que permite ver la retina en su totalidad. No puede realizarla el médico de familia. En caso de flashes nuevos, el oftalmólogo —y no las urgencias generales— es el interlocutor adecuado, o un servicio de urgencias oftalmológicas especializado.
PREGUNTAS FRECUENTES
Preguntas frecuentes sobre los fosfenos
Fosfenos y moscas volantes: ¿cuál es la diferencia?
El fosfeno es un destello luminoso, breve y a menudo situado en la periferia del campo visual. Las moscas volantes (cuerpos flotantes) son sombras móviles —filamentos, puntos grises— que flotan ante la mirada. Ambos pueden aparecer juntos durante un desprendimiento del vítreo: el vítreo tira de la retina (flash) y libera al mismo tiempo opacidades que proyectan sombras (moscas). Consulte también: puntos negros que se desplazan.
¿Son peligrosos los fosfenos?
La gran mayoría de los fosfenos son benignos. A menudo acompañan al envejecimiento natural del vítreo (desprendimiento posterior) y se atenúan con el tiempo. Sin embargo, más raramente, pueden señalar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Una aparición brusca de flashes, sobre todo con una lluvia de cuerpos flotantes o un velo negro, obliga a una consulta oftalmológica rápida.
Ver flashes por la noche, ¿es normal?
Los fosfenos suelen ser más visibles en la oscuridad, porque el contraste los hace más perceptibles. Unos flashes ocasionales en la oscuridad, al mover los ojos, pueden estar relacionados con tracciones benignas del vítreo. Unos flashes nuevos, frecuentes o intensos —incluso de noche— siempre merecen un examen del fondo de ojo para descartar una causa retiniana.
Fosfenos y migraña: ¿cómo distinguirlos?
Los fosfenos de origen retiniano son flashes breves, a menudo de un solo lado y en la periferia del campo visual, sin progresión ni duración prolongada. La migraña con aura produce más bien zigzags luminosos centelleantes, líneas quebradas o una mancha que se agranda progresivamente, afecta a los dos ojos y dura de 15 a 30 minutos, a veces seguida de dolor de cabeza. El origen cerebral (no retiniano) de la migraña explica la afectación bilateral.
¿Cuándo consultar de urgencia por destellos de luz?
Hay que consultar de urgencia en caso de aparición repentina de numerosos flashes, sobre todo si van acompañados de una lluvia de nuevos cuerpos flotantes, de un velo o cortina negra en el campo visual, o de una pérdida de visión. Estos signos pueden traducir un desgarro o un desprendimiento de la retina que debe atenderse sin demora. El pronóstico visual depende de la rapidez de la intervención.
¿Desaparecen los fosfenos con el tiempo?
A menudo, sí. Los fosfenos relacionados con un desprendimiento del vítreo se atenúan en unas semanas a unos meses, a medida que el vítreo termina de desprenderse y cesan las tracciones. Esta evolución natural no exime de un examen inicial: solo un fondo de ojo con dilatación permite descartar un desgarro retiniano asociado.
Miopía alta y fosfenos: ¿hay que preocuparse más?
Sí, la vigilancia se refuerza. La miopía alta alarga el globo ocular y estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia. Los miopes altos hacen su DPV antes (ya desde los 40-45 años) y presentan un mayor riesgo de desgarro. Todo fosfeno nuevo en un miope alto debe llevar a un examen oftalmológico en un plazo de 24 a 48 horas. Se recomienda un seguimiento del fondo de ojo de forma regular, incluso en ausencia de síntomas.
Fuentes
- Sociedad Francesa de Oftalmología (SFO) — Datos sobre el vítreo, el desprendimiento posterior del vítreo, los desgarros y el desprendimiento de retina.
- Colegio de Oftalmólogos Universitarios de Francia (COUF) — Ítem «Patología vítreo-retiniana: desprendimiento posterior del vítreo, desgarro y desprendimiento de retina»; semiología de los fosfenos.
- Alta Autoridad de Salud (HAS) — Referencias sobre la atención de las urgencias oftalmológicas y de los signos funcionales oculares.
- Ameli.fr (Seguridad Social francesa) — Ficha «Desprendimiento de retina: síntomas, causas y tratamiento».
Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye una consulta médica. Unos destellos de luz de aparición brusca, asociados a una lluvia de cuerpos flotantes o a un velo negro, constituyen una urgencia oftalmológica. Solo un examen del fondo de ojo con dilatación permite descartar una afectación de la retina y establecer un diagnóstico personalizado.
¿Destellos de luz o una molestia visual reciente?
El Dr. Moïse Tourabaly, antiguo jefe de clínica de los Quinze-Vingts, realiza un examen completo del fondo de ojo y le orienta hacia la atención adaptada a su situación, en consulta en Cachan o en París 13.
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- Puntos negros que se desplazan (cuerpos flotantes)
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- Halos luminosos alrededor de las luces
- La retina: anatomía y patologías
- Retinopatía diabética: cribado y seguimiento
Los fosfenos: esos destellos de luz en el campo visual
Los fosfenos son sensaciones luminosas —destellos, flashes, chispas— percibidas por el ojo sin que ninguna fuente de luz real las provoque. Casi siempre benignos y relacionados con el envejecimiento natural del vítreo, en ocasiones pueden señalar una urgencia retiniana. Comprender su origen, distinguir lo banal de lo grave y conocer las señales de alerta que obligan a una consulta rápida: esto es lo que todo paciente debe saber.
COMPRENDER
¿Qué es un fosfeno?
Un fosfeno es la percepción de una señal luminosa —destello, flash, chispa o arco de luz— cuando en realidad ninguna luz llega al ojo. Esta sensación surge de una estimulación mecánica o eléctrica de la retina, que envía al cerebro un mensaje interpretado como luminoso. La palabra procede del griego phos (luz) y phainein (aparecer).
Todo el mundo ha experimentado alguna vez un fosfeno banal: las manchas luminosas que aparecen al frotarse los ojos, o el destello breve que se percibe tras un golpe leve. Estos fenómenos puntuales carecen de gravedad. Lo que debe llamar la atención son los fosfenos nuevos, repetidos o persistentes, sobre todo después de los 50 años o en un paciente miope.
Los fosfenos se distinguen por varias características. Suelen ser más visibles en la oscuridad o al mover los ojos con rapidez. Por lo general aparecen en los bordes del campo visual (los lados, arriba o abajo), más que en el centro. Su duración es breve —de una fracción de segundo a unos pocos segundos—, a diferencia de las alucinaciones visuales, que persisten.
Fosfenos, cuerpos flotantes y halos: no confundirlos
Conviene distinguir los fosfenos de otros tres fenómenos visuales que a menudo se confunden:
- Los cuerpos flotantes (moscas volantes o «puntos negros que se desplazan») son sombras móviles, filamentos o puntos grises, que flotan ante la mirada. Corresponden a opacidades en el vítreo. Son objeto de artículos específicos: puntos negros que se desplazan.
- Los halos luminosos son anillos o círculos de luz que se observan alrededor de las fuentes de luz (faros, farolas). Suelen indicar un problema de córnea o de cristalino. Consulte el artículo halos luminosos.
- Los fosfenos son flashes o destellos internos, no ligados a una fuente exterior. Pueden coexistir con cuerpos flotantes durante un desprendimiento del vítreo.
CAUSAS
Causas benignas y causas graves de los fosfenos
La mayoría de los fosfenos tienen un origen mecánico: una presión o una tracción sobre la retina genera una estimulación que el cerebro interpreta como luz. Otros pueden tener un origen neurológico (migraña) o circulatorio. La gravedad depende esencialmente de la causa subyacente.
Causas benignas: presión y migraña oftálmica
La compresión mecánica de la retina. Frotarse los ojos, un esfuerzo físico intenso (tos, estornudo, sonarse la nariz) o un cambio rápido de posición de la cabeza pueden ejercer una presión momentánea sobre el globo ocular o tirar ligeramente de la retina. Estos fosfenos son fugaces, unilaterales y no se repiten de forma inquietante. Son perfectamente benignos.
La migraña con aura (antiguamente «migraña oftálmica») provoca sensaciones luminosas de origen cerebral y no retiniano. Adoptan típicamente la forma de zigzags luminosos centelleantes, líneas quebradas o una mancha que se agranda progresivamente en «herradura». Estas manifestaciones duran por lo general de 15 a 30 minutos, afectan a los dos ojos simultáneamente (afectación de la corteza visual, no del ojo) y pueden ir seguidas de dolor de cabeza. Su aspecto progresivo y bilateral las diferencia claramente de los flashes breves y unilaterales de origen retiniano. La migraña con aura es benigna en el plano visual, pero merece un seguimiento neurológico.
La hipotensión ortostática. Al levantarse demasiado rápido, una caída brusca de la presión arterial puede provocar unos segundos de «fosfenos difusos» acompañados de mareos leves. Estos episodios no afectan a la retina y se atenúan en cuanto se restablece la circulación.
El desprendimiento posterior del vítreo: frecuente y generalmente benigno
Con la edad, el vítreo —ese gel transparente que rellena los dos tercios posteriores del ojo— se licúa progresivamente y se retrae. Termina por separarse de la retina: es el desprendimiento posterior del vítreo (DPV). Este fenómeno ocurre en la mayoría de las personas después de los 60 años, antes en los miopes altos. Durante la fase activa del desprendimiento, las tracciones del vítreo sobre la retina generan fosfenos, a menudo asociados a la aparición repentina de nuevos cuerpos flotantes. Consulte el artículo dedicado al desprendimiento del vítreo.
El DPV es, en la gran mayoría de los casos, un fenómeno fisiológico benigno. Sin embargo, en aproximadamente un 10 a 15 % de los DPV sintomáticos, el vítreo desprendido arrastra consigo un fragmento de retina, creando un desgarro. Por eso todo DPV sintomático (flashes + cuerpos flotantes nuevos) justifica un examen oftalmológico en los días siguientes para verificar la integridad de la retina.
Causas graves: desgarro y desprendimiento de retina
Más raramente, los fosfenos pueden anunciar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Un desgarro retiniano deja pasar líquido bajo la retina, que se levanta como un papel pintado despegado de la pared. Progresivamente, la retina se separa de la pared del ojo en una zona cada vez mayor. Sin tratamiento rápido, el desprendimiento de retina puede provocar una pérdida de visión irreversible en el sector afectado, e incluso ceguera si se ve afectada la zona macular (responsable de la visión fina central).
Algunos factores aumentan el riesgo de desgarro o de desprendimiento:
- Miopía alta (más allá de −6 dioptrías): el ojo alargado estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia.
- Traumatismo ocular: golpe en el ojo o en el cráneo.
- Antecedentes personales o familiares de desprendimiento de retina.
- Cirugía ocular previa (catarata, cirugía refractiva).
- Retinopatía diabética: la retinopatía asociada a la diabetes debilita los vasos y la retina.
URGENCIA
Señales de alerta: ¿cuándo consultar de urgencia?
Algunos fosfenos justifican una consulta oftalmológica de urgencia absoluta, en las horas siguientes. La regla es sencilla: toda aparición brusca de flashes, sobre todo si se acompaña de otros síntomas, debe llevar a un examen rápido de la retina. Más vale consultar sin necesidad que pasar por alto un desgarro o un desprendimiento incipiente.
Consulte de urgencia si observa alguno de estos signos
- Aparición repentina de numerosos flashes luminosos, en particular en los lados o en la parte inferior del campo visual, sobre todo si es algo nuevo.
- Lluvia brusca de nuevos cuerpos flotantes: decenas de pequeños puntos, filamentos o una nube de manchas que surgen en unos minutos.
- Velo o cortina negra que oculta una parte del campo visual (abajo, arriba o a un lado), como una sombra que avanza.
- Pérdida de visión repentina o deformación de las líneas rectas (metamorfopsia).
Estos cuatro signos —flashes, lluvia de cuerpos flotantes, velo negro, pérdida de visión— pueden señalar un desprendimiento de retina en curso. El pronóstico visual depende directamente de la rapidez de la atención. No espere al día siguiente.
A la inversa, un fosfeno antiguo y estable (por ejemplo, un flash periférico aislado al mover los ojos, conocido desde hace años), sin ningún signo asociado, suele ser benigno. No obstante, una primera opinión oftalmológica sigue siendo siempre prudente, en particular para verificar el estado de la retina periférica.
DIAGNÓSTICO
Exploraciones y diagnóstico de los fosfenos
El diagnóstico se basa ante todo en un examen del fondo de ojo con dilatación. Tras un interrogatorio preciso sobre la antigüedad, la frecuencia, las circunstancias de los flashes y los síntomas asociados, el oftalmólogo instila unas gotas que dilatan la pupila. Esto permite explorar la retina hasta su periferia, donde con mayor frecuencia se localizan los desgarros y las zonas de fragilidad.
El fondo de ojo con dilatación: exploración de referencia
El oftalmólogo examina la retina con una lámpara de hendidura y una lente de contacto de tres espejos, o con un oftalmoscopio indirecto con una lente de campo amplio. Esta exploración permite:
- Visualizar el estado del vítreo y su zona de anclaje (hialoides posterior).
- Detectar un eventual desgarro retiniano periférico.
- Localizar una zona de fragilidad (degeneración en empalizada) antes de que se desgarre.
- Confirmar o descartar un desprendimiento de retina incipiente.
La OCT y la ecografía como complemento
La tomografía de coherencia óptica (OCT) analiza las capas de la retina en alta resolución. Es especialmente útil para estudiar la zona macular y detectar una tracción vítreo-macular. La ecografía ocular (modo B) resulta valiosa cuando los medios oculares son poco transparentes (hemorragia intravítrea, catarata densa): permite visualizar la retina y el vítreo sin verlos directamente.
Tratamiento según el resultado
Si la exploración es normal, se organiza un seguimiento: se vuelve a ver al paciente a las 4 u 8 semanas para verificar la estabilidad del DPV, y se le informa de los signos que deben hacerle volver de urgencia. Si se descubre un desgarro retiniano sin desprendimiento, puede proponerse un tratamiento preventivo con láser (fotocoagulación) para «soldarlo» a la pared del ojo y bloquear el paso de líquido subretiniano. Si ya existe un desprendimiento de retina, es necesaria una intervención quirúrgica (vitrectomía o cerclaje), de urgencia en las formas recientes que afectan a la mácula.
Para recordar
El fondo de ojo con dilatación es la única exploración que permite ver la retina en su totalidad. No puede realizarla el médico de familia. En caso de flashes nuevos, el oftalmólogo —y no las urgencias generales— es el interlocutor adecuado, o un servicio de urgencias oftalmológicas especializado.
PREGUNTAS FRECUENTES
Preguntas frecuentes sobre los fosfenos
Fosfenos y moscas volantes: ¿cuál es la diferencia?
El fosfeno es un destello luminoso, breve y a menudo situado en la periferia del campo visual. Las moscas volantes (cuerpos flotantes) son sombras móviles —filamentos, puntos grises— que flotan ante la mirada. Ambos pueden aparecer juntos durante un desprendimiento del vítreo: el vítreo tira de la retina (flash) y libera al mismo tiempo opacidades que proyectan sombras (moscas). Consulte también: puntos negros que se desplazan.
¿Son peligrosos los fosfenos?
La gran mayoría de los fosfenos son benignos. A menudo acompañan al envejecimiento natural del vítreo (desprendimiento posterior) y se atenúan con el tiempo. Sin embargo, más raramente, pueden señalar un desgarro o un desprendimiento de la retina. Una aparición brusca de flashes, sobre todo con una lluvia de cuerpos flotantes o un velo negro, obliga a una consulta oftalmológica rápida.
Ver flashes por la noche, ¿es normal?
Los fosfenos suelen ser más visibles en la oscuridad, porque el contraste los hace más perceptibles. Unos flashes ocasionales en la oscuridad, al mover los ojos, pueden estar relacionados con tracciones benignas del vítreo. Unos flashes nuevos, frecuentes o intensos —incluso de noche— siempre merecen un examen del fondo de ojo para descartar una causa retiniana.
Fosfenos y migraña: ¿cómo distinguirlos?
Los fosfenos de origen retiniano son flashes breves, a menudo de un solo lado y en la periferia del campo visual, sin progresión ni duración prolongada. La migraña con aura produce más bien zigzags luminosos centelleantes, líneas quebradas o una mancha que se agranda progresivamente, afecta a los dos ojos y dura de 15 a 30 minutos, a veces seguida de dolor de cabeza. El origen cerebral (no retiniano) de la migraña explica la afectación bilateral.
¿Cuándo consultar de urgencia por destellos de luz?
Hay que consultar de urgencia en caso de aparición repentina de numerosos flashes, sobre todo si van acompañados de una lluvia de nuevos cuerpos flotantes, de un velo o cortina negra en el campo visual, o de una pérdida de visión. Estos signos pueden traducir un desgarro o un desprendimiento de la retina que debe atenderse sin demora. El pronóstico visual depende de la rapidez de la intervención.
¿Desaparecen los fosfenos con el tiempo?
A menudo, sí. Los fosfenos relacionados con un desprendimiento del vítreo se atenúan en unas semanas a unos meses, a medida que el vítreo termina de desprenderse y cesan las tracciones. Esta evolución natural no exime de un examen inicial: solo un fondo de ojo con dilatación permite descartar un desgarro retiniano asociado.
Miopía alta y fosfenos: ¿hay que preocuparse más?
Sí, la vigilancia se refuerza. La miopía alta alarga el globo ocular y estira la retina, volviéndola más frágil en la periferia. Los miopes altos hacen su DPV antes (ya desde los 40-45 años) y presentan un mayor riesgo de desgarro. Todo fosfeno nuevo en un miope alto debe llevar a un examen oftalmológico en un plazo de 24 a 48 horas. Se recomienda un seguimiento del fondo de ojo de forma regular, incluso en ausencia de síntomas.
Fuentes
- Sociedad Francesa de Oftalmología (SFO) — Datos sobre el vítreo, el desprendimiento posterior del vítreo, los desgarros y el desprendimiento de retina.
- Colegio de Oftalmólogos Universitarios de Francia (COUF) — Ítem «Patología vítreo-retiniana: desprendimiento posterior del vítreo, desgarro y desprendimiento de retina»; semiología de los fosfenos.
- Alta Autoridad de Salud (HAS) — Referencias sobre la atención de las urgencias oftalmológicas y de los signos funcionales oculares.
- Ameli.fr (Seguridad Social francesa) — Ficha «Desprendimiento de retina: síntomas, causas y tratamiento».
Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye una consulta médica. Unos destellos de luz de aparición brusca, asociados a una lluvia de cuerpos flotantes o a un velo negro, constituyen una urgencia oftalmológica. Solo un examen del fondo de ojo con dilatación permite descartar una afectación de la retina y establecer un diagnóstico personalizado.
¿Destellos de luz o una molestia visual reciente?
El Dr. Moïse Tourabaly, antiguo jefe de clínica de los Quinze-Vingts, realiza un examen completo del fondo de ojo y le orienta hacia la atención adaptada a su situación, en consulta en Cachan o en París 13.
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Redactado y revisado por el Dr. Moïse Tourabaly, oftalmólogo cirujano refractivo — antiguo jefe de clínica (Hospital Nacional Quinze-Vingts).
Última actualización: 5 July 2026


