Alergia ocular primaveral: reconocerla y aliviarla
¿Goteo nasal, ojos rojos y lagrimeo en cuanto llega el buen tiempo? La conjuntivitis alérgica estacional afecta a una parte cada vez mayor de la población. Por suerte, existen tratamientos eficaces, siempre que se descarten otras causas de ojo rojo que merecen una valoración oftalmológica.
ENTENDER
Entender la conjuntivitis alérgica estacional
La conjuntivitis alérgica estacional (SAC) es una inflamación de la conjuntiva desencadenada por los pólenes. El mecanismo se basa en una reacción de hipersensibilidad inmediata mediada por las IgE, con liberación de mediadores inflamatorios (histamina, leucotrienos) por los mastocitos. Suele aparecer clásicamente entre abril y junio, con un pico ligado a los pólenes de gramíneas, abedules y cipreses.
Los síntomas asocian típicamente: picor ocular intenso, lagrimeo, enrojecimiento conjuntival difuso, sensación de quemazón y edema palpebral leve. En la mayoría de los casos se asocia una rinitis alérgica, de ahí el término de rinoconjuntivitis. Según Leonardi et al. (Curr Allergy Asthma Rep, 2024), el tratamiento con antihistamínico tópico mejora de forma significativa los síntomas y la calidad de vida.
CUÁNDO CONSULTAR
¿Cuándo consultar a un oftalmólogo?
La mayoría de las conjuntivitis alérgicas estacionales pueden controlarse con un tratamiento antihistamínico tópico en automedicación de corta duración. No obstante, una consulta oftalmológica se impone en varias situaciones:
- Disminución de la agudeza visual asociada al ojo rojo
- Secreciones purulentas (sugestivas de conjuntivitis infecciosa)
- Dolor ocular o fotofobia marcada (queratitis, uveítis)
- Fracaso de un tratamiento antihistamínico bien realizado después de 5 a 7 días
- Episodios recurrentes o que evolucionan durante todo el año (posible queratoconjuntivitis vernal, atópica)
- Uso de lentes de contacto asociado
En el niño y el adolescente, ciertas formas graves (queratoconjuntivitis vernal, VKC) pueden provocar complicaciones corneales. Un diagnóstico diferencial preciso con lámpara de hendidura sigue siendo esencial para adaptar el tratamiento.
SOLUCIONES
Las soluciones disponibles
La estrategia terapéutica es escalonada según la gravedad y el impacto en la vida cotidiana:
- Medidas de evitación: gafas de sol envolventes, lavado regular de las manos y del rostro tras la exposición, enjuagues con suero fisiológico, cierre de las ventanas en los picos de polen.
- Lavado ocular con suero fisiológico frío: varias veces al día, con suero fisiológico en monodosis conservado en el frigorífico. El lavado elimina mecánicamente los alérgenos (pólenes, polvo) presentes en la superficie del ojo, y el frío calma transitoriamente el picor por efecto vasoconstrictor.
- Antihistamínicos tópicos de 2.a generación: olopatadina, ketotifeno, epinastina. Acción rápida, con doble efecto antihistamínico y estabilizador mastocitario. Según Tariq (Life, 2024), constituyen la referencia de primera línea para las formas moderadas.
- Antihistamínicos orales: útiles si hay rinitis asociada, a adaptar según las recomendaciones alergológicas.
- Ciclosporina tópica (Verkazia®): este colirio de inmunomodulación local a base de ciclosporina A está indicado en segunda línea, en particular en las formas de queratoconjuntivitis vernal (QCV) grave en el niño y el adolescente. Se dispensa con prescripción especializada. Según Giannaccare et al. (Ophthalmol Ther, 2023), su uso en la práctica habitual en niños con QCV muestra una mejoría clínica y una buena tolerancia, como complemento o relevo de los corticoides tópicos.
- Corticoides tópicos: reservados a las formas graves, con prescripción oftalmológica y vigilancia (riesgo de hipertonía, catarata).
- Inmunoterapia específica con alérgenos: la valora el alergólogo para las formas invalidantes persistentes.
Una consulta oftalmológica permite descartar los diagnósticos diferenciales (ojo seco, blefaritis, conjuntivitis infecciosa, uveítis anterior) y personalizar el tratamiento. En los usuarios de lentes de contacto o los pacientes atópicos, se impone una vigilancia especial sobre el riesgo de frotamiento ocular crónico, identificado como factor de riesgo de queratocono.
PREVENCIÓN
Atención: los frotamientos repetidos exponen al queratocono
El picor alérgico lleva de forma natural a frotarse los ojos, a veces varias decenas de veces al día. Este gesto, en apariencia inofensivo, ejerce una tensión mecánica repetida sobre la córnea. Según Sahebjada et al. (Graefe’s Arch Clin Exp Ophthalmol, 2021), los frotamientos oculares crónicos están identificados por una revisión sistemática y un metanálisis como un factor de riesgo mayor del queratocono, una deformación progresiva de la córnea que altera de forma duradera la visión.
Esta patología aparece con mayor frecuencia en los pacientes alérgicos, en particular los niños y adolescentes con queratoconjuntivitis vernal. Puede requerir tratamientos especializados (cross-linking corneal, lentes rígidas, e incluso trasplante de córnea en las formas avanzadas).
Tanto en el adulto joven como en el niño, todo paciente alérgico que se frota los ojos con frecuencia debe beneficiarse de un examen oftalmológico con topografía corneal para detectar un posible inicio de queratocono. El abordaje precoz de la alergia —y la educación para no frotarse— constituyen una medida de prevención esencial.
Un tratamiento precoz permite estabilizar la córnea
Cuando se detecta un queratocono en un estadio inicial o evolutivo, puede proponerse un tratamiento llamado cross-linking corneal. Consiste en reforzar la estructura del colágeno corneal mediante la aplicación combinada de riboflavina (vitamina B2) y de ultravioletas A, con el fin de frenar la progresión de la deformación.
Según Hafezi et al. (Prog Retin Eye Res, 2025), esta intervención puede permitir estabilizar de forma duradera la córnea en la mayoría de los casos, siempre que se realice lo suficientemente pronto en la evolución de la enfermedad. No mejora la visión existente, pero preserva el capital visual futuro.
RECORRIDO
El recorrido asistencial
El Dr. Tourabaly atiende en la consulta de Cachan (94) para la evaluación de las conjuntivitis alérgicas. La consulta incluye un examen con lámpara de hendidura, la búsqueda de signos asociados (blefaritis, síndrome seco) y una prueba con fluoresceína para detectar una afectación corneal. Puede organizarse un estudio alergológico en colaboración con un alergólogo de la zona si los síntomas son invalidantes o crónicos.
Para pedir cita, puede llamar a la consulta al 01 45 47 08 11 o reservar directamente en Doctolib.
La opinión del Dr. Tourabaly
«Cada primavera veo pacientes que restan importancia a su conjuntivitis alérgica y se frotan los ojos varias veces al día. Este gesto repetido hay que tomárselo en serio: contribuye a la fragilización corneal. Un tratamiento adecuado alivia rápidamente los síntomas y protege la córnea a largo plazo. Si sus ojos están rojos más de una semana a pesar de los colirios de farmacia, venga a consultar.»
FAQ
Preguntas frecuentes
Una valoración oftalmológica para su alergia ocular
Fuentes
- Leonardi A, Quintieri L, Presa IJ, et al. Allergic Conjunctivitis Management: Update on Ophthalmic Solutions. Curr Allergy Asthma Rep. 2024;24(6):347-360. PMID 38869807
- Tariq F. Allergic Conjunctivitis: Review of Current Types, Treatments, and Trends. Life (Basel). 2024;14(6):650. PMID 38929634
- Giannaccare G, Rossi C, Borselli M, et al. Clinical Outcomes of Topical 0.1% Ciclosporin Cationic Emulsion Used on Label in Children with Vernal Keratoconjunctivitis. Ophthalmol Ther. 2023;12(3):1787-1793. PMID 37043141
- Sahebjada S, Al-Mahrouqi HH, Moshegov S, et al. Eye rubbing in the aetiology of keratoconus: a systematic review and meta-analysis. Graefes Arch Clin Exp Ophthalmol. 2021;259(8):2057-2067. PMID 33484296
- Hafezi F, Kling S, Hafezi NL. Corneal cross-linking. Prog Retin Eye Res. 2025;104:101322. PMID 39681212
Este artículo tiene una finalidad informativa. Una valoración oftalmológica personalizada sigue siendo indispensable para cualquier decisión terapéutica.
Lea también: Sequedad ocular y teletrabajo, otro trastorno frecuente de la superficie ocular.
Redactado y revisado por el Dr. Moïse Tourabaly, oftalmólogo cirujano refractivo — antiguo jefe de clínica (Hospital Nacional Quinze-Vingts).
Última actualización: 6 July 2026



