Miedo a una operación de los ojos: cómo gestionar la aprensión antes del gran día

Tener miedo a una operación de los ojos es una reacción normal y muy extendida. Ya se prepare para una corrección láser de la visión o para una cirugía de cataratas, la aprensión que precede al acto quirúrgico merece tomarse en serio y, sobre todo, desmitificarse. Comprender lo que le espera, paso a paso, suele ser la mejor manera de transformar la inquietud en serenidad.

COMPRENDER

Por qué el miedo a operarse de los ojos es normal

Los ojos ocupan un lugar particular en nuestra relación con el cuerpo. Órganos de la conexión con el mundo, concentran a la vez una vulnerabilidad percibida y un fuerte valor simbólico. No resulta sorprendente, por tanto, que la perspectiva de un acto quirúrgico sobre los ojos genere más ansiedad que, por ejemplo, una intervención en la rodilla o la mano.

Este miedo suele adoptar varias formas:

  • El miedo a no quedarse quieto: «¿Y si me muevo sin querer?»
  • El miedo al dolor: «¿Va a doler?»
  • El miedo a ver o a no ver durante la intervención: «¿Voy a ver algo que me asuste?»
  • El miedo al desenlace: «¿Y si algo sale mal?»
  • El miedo a perder el control: permanecer despierto bajo un microscopio quirúrgico es una experiencia nueva para la mayoría de la gente.

Estas dudas son legítimas. Merecen respuestas precisas, no fórmulas tranquilizadoras vagas. Ese es precisamente el objeto de este artículo.

ANESTESIA

La anestesia: lo que ocurre realmente según su intervención

La primera sorpresa para muchos pacientes: las operaciones de los ojos se realizan bajo anestesia local, sin inyección alrededor del ojo y sin anestesia general en la gran mayoría de los casos. El protocolo exacto varía, no obstante, según el tipo de intervención y según el lugar donde se realiza.

El principio básico es sencillo: unas gotas de un anestésico de superficie (tipo oxibuprocaína o tetracaína) adormecen la córnea y la conjuntiva en unos minutos. Pero el protocolo concreto difiere según su intervención.

Cirugía refractiva con láser: LASIK, PKR, SMILE, PresbyLASIK

En la Clinique Laser Victor Hugo, estas intervenciones se realizan bajo anestesia tópica pura: solo se utilizan unas gotas de colirio anestésico de superficie, sin sedación. Usted permanece perfectamente despierto, consciente y capaz de comunicarse con el equipo durante toda la duración del acto, que es breve.

Cirugía de cataratas e implante ICL

En la Clinique Sainte-Geneviève, la anestesia combina colirios y un gel anestésico aplicados en la superficie del ojo, complementados con una sedación intravenosa ligera administrada por el médico anestesista presente en el quirófano. Usted permanece consciente y en contacto con el equipo, pero esta sedación aporta una relajación adicional para atravesar la intervención con serenidad. Supervisada por el anestesista, es bien distinta de un ansiolítico que usted tomara por su cuenta antes de acudir.

Sobre el blefarostato

Muchos pacientes temen la idea de no poder cerrar los ojos. El blefarostato es en realidad un instrumento muy fino, a menudo de plástico flexible, que mantiene los párpados abiertos sin provocar dolor. No puede parpadear, pero no siente dolor. El equipo le avisa antes de colocarlo.

DESARROLLO

El gran día, paso a paso

Conocer el desarrollo preciso de una intervención es uno de los mejores antídotos contra la ansiedad anticipatoria. Esto es lo que ocurre, desde su llegada a la clínica hasta su salida.

Llegada y recepción

Llega a la clínica: Clinique Laser Victor Hugo para la cirugía refractiva (LASIK, PKR, SMILE, ICL), Clinique Sainte-Geneviève para las cataratas. El equipo le recibe, comprueba su historia clínica y le instala en un espacio de espera tranquilo. Se le facilita ropa quirúrgica. Es un momento para hacer preguntas.

Preparación del ojo

Se instilan colirios: primero para dilatar la pupila si es necesario (cirugía de cataratas) y luego los colirios anestésicos. Se limpia la superficie ocular. Esta fase dura por lo general de 10 a 20 minutos. Usted permanece tumbado y el equipo se comunica con usted en cada etapa.

El acto en sí

La duración efectiva del acto quirúrgico suele ser mucho más corta de lo que imaginan los pacientes:

  • LASIK: alrededor de 10 a 15 minutos para los dos ojos, con unos segundos de láser por ojo
  • PKR / SMILE: duración similar
  • Cataratas: de 15 a 25 minutos por ojo, según la densidad del cristalino

Durante la intervención se le pide que fije un punto luminoso. No tiene que hacer ningún esfuerzo particular: los sistemas de seguimiento del movimiento ocular (eye-tracker) compensan automáticamente los micromovimientos involuntarios del ojo. No puede «estropear» el láser por moverse ligeramente.

La sala de recuperación y la salida

Tras la intervención, se le instala en una zona de reposo durante 20 a 30 minutos. El equipo comprueba su confort, le explica las indicaciones postoperatorias y los colirios que debe instilar. Regresa a su domicilio acompañado: es importante prever un acompañante para el regreso.

PREPARACIÓN

Técnicas sencillas para llegar sereno el gran día

La aprensión preoperatoria es un fenómeno fisiológico normal. Varios enfoques sencillos, no farmacológicos, permiten reducirla de forma significativa.

1. Informarse con precisión (y dejar de buscar testimonios que generan ansiedad)

Internet concentra los relatos extremos. Las personas cuya intervención salió bien —la inmensa mayoría— no suelen publicar largos testimonios. Quienes publican son a menudo los que han tenido una experiencia difícil, real o amplificada por su propia ansiedad.

La mejor fuente de información sigue siendo su evaluación preoperatoria y su consulta con el Dr. Tourabaly. Haga todas sus preguntas, incluso las que le parezcan ingenuas. No hay preguntas tontas antes de una operación.

2. La respiración como herramienta concreta

La respiración abdominal lenta es la herramienta más inmediatamente accesible para reducir la respuesta ansiosa. Durante la propia intervención, si nota que la tensión sube, respire lenta y profundamente por la nariz, dejando que su vientre se eleve. Esta técnica:

  • Activa el sistema nervioso parasimpático (freno natural de la ansiedad)
  • Reduce la tensión muscular involuntaria
  • Le da algo concreto que hacer mientras el equipo trabaja

Puede practicar la respiración abdominal en los días previos a la intervención para que le resulte automática el gran día.

3. La noche anterior: sueño y organización práctica

Una buena noche de sueño antes de la operación no es solo una cuestión de confort: interviene en la regulación emocional y en la tolerancia al estrés. Algunos puntos prácticos:

  • Prepare sus cosas, sus recetas y su acompañante la víspera; no deje nada para la mañana, así evitará el estrés logístico
  • Evite las pantallas en las dos horas previas a acostarse
  • Si la angustia le impide dormir, anote por escrito las preguntas que le dan vueltas: esperarán a la mañana siguiente
  • Respete las indicaciones de su médico sobre el maquillaje, el uso de lentillas o el ayuno según el tipo de intervención

4. Prever un acompañante

Acudir acompañado el día de la intervención tiene varias ventajas concretas más allá de la seguridad del regreso a casa: la presencia de un allegado reduce la percepción de la espera, permite compartir las indicaciones postoperatorias (usted las ha escuchado bajo estrés, y es útil que un tercero también las retenga) y ofrece un apoyo emocional en la fase inmediata posterior a la operación.

5. Hablar con el equipo esa misma mañana

Si se siente especialmente ansioso el día de la intervención, coméntelo nada más llegar. El equipo quirúrgico está acostumbrado a acompañar a pacientes estresados. Decirlo no es una debilidad: es una información útil que permite al equipo adaptar su ritmo, tomarse algo más de tiempo para explicar cada etapa y hablarle durante el acto.

CONSULTA

El papel de la consulta preoperatoria

La evaluación preoperatoria no es solo un examen técnico. Es también el momento idóneo para exponer sus temores, hacer sus preguntas y construir una relación de confianza con el Dr. Tourabaly. Un médico que le explica qué va a hacer, por qué y cómo, contribuye directamente a reducir su nivel de ansiedad el día de la intervención.

Preguntas útiles que plantear en la evaluación

  • ¿Qué técnica se utilizará en mi caso y por qué esa elección?
  • ¿Cuánto dura realmente el acto sobre el ojo?
  • ¿Qué voy a ver y oír durante la operación?
  • ¿Hay algo que deba evitar absolutamente hacer durante la intervención?
  • ¿Cómo sabré si algo no va bien?
  • ¿Qué ocurre si no consigo mantener el ojo abierto o quedarme inmóvil?

No existe pregunta demasiado sencilla ni demasiado ingenua. Cada pregunta planteada es una ocasión de aclarar un punto que, sin respuesta, seguiría siendo fuente de ansiedad.

VIGILANCIA

Cuándo la aprensión debe hacer aplazar

En la gran mayoría de los casos, la ansiedad preoperatoria no constituye un obstáculo para la intervención. Puede, sin embargo, justificar un aplazamiento en ciertas circunstancias:

  • Estrés agudo no controlado esa misma mañana: una agitación intensa, temblores involuntarios o una incapacidad para cooperar pueden llevar al cirujano a proponer posponer la intervención a una fecha posterior. No es un fracaso: es una decisión médica razonada.
  • Dudas persistentes sobre la decisión de operarse: si, en el fondo, no está convencido de que desea operarse, la aprensión puede ser la señal de una ambivalencia que aún no ha resuelto. Tómese el tiempo de una consulta adicional en lugar de forzarse.
  • Factores médicos ligados a la ansiedad: una tensión arterial significativamente elevada el gran día, vinculada al estrés, puede llevar al anestesista o al cirujano a diferir el acto.

INTERVENCIONES CONCERNIDAS

Lo que viven los pacientes según el tipo de intervención

La experiencia subjetiva del paciente difiere ligeramente según la cirugía realizada. Estas son sus particularidades:

Cirugía refractiva láser (LASIK, PKR, SMILE)

Estas intervenciones se encuentran entre las más rápidas. El LASIK dura unos minutos y el paciente sale de la clínica con una visión a menudo mejorada ya al día siguiente. El ruido del láser (un chasquido regular) y el olor característico (parecido a un olor a pelo quemado en la PKR y el LASIK) pueden sorprender a quienes no están preparados. Anticiparlos permite recibirlos sin interpretaciones ansiosas. Para saber más sobre el itinerario de la cirugía refractiva.

Cirugía de cataratas

La cirugía de cataratas se realiza en la Clinique Sainte-Geneviève bajo anestesia de superficie (colirios y gel) complementada con una sedación intravenosa ligera supervisada por el anestesista. La duración es algo mayor que en el láser refractivo, pero sigue siendo corta. El paciente percibe luces y colores durante la intervención, lo que puede resultar desconcertante si no se lo espera. El equipo se comunica de forma permanente: «ahora retiramos el cristalino», «colocamos el implante»… Esta narración en tiempo real reduce considerablemente la ansiedad.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Se pueden mover los ojos durante una operación de los ojos?

Los micromovimientos involuntarios del ojo son normales y están previstos. Para el láser refractivo, los equipos modernos disponen de un sistema de seguimiento ocular (eye-tracker) que sigue el ojo en tiempo real y ajusta el disparo automáticamente. Para la cirugía de cataratas, el cirujano adapta su gesto. Se le pedirá que fije un punto luminoso, pero no tiene que permanecer inmóvil como una estatua: el equipamiento y el equipo están preparados para los movimientos.

¿Qué ocurre si me entra el pánico durante la operación?

Lo primero que hay que hacer es comentarlo al equipo, antes y durante. Si se siente desbordado en pleno acto, dígalo en voz alta. El cirujano puede hacer una pausa, tomarse el tiempo de volver a explicarle lo que ocurre o, en casos raros, decidir aplazar. El hecho de manifestar su incomodidad no crea ninguna situación urgente.

¿Me van a obligar a mantener los ojos abiertos?

El blefarostato mantiene los párpados abiertos de forma mecánica, sin dolor: no hace falta esforzarse para mantener el ojo abierto. A menudo es un alivio para los pacientes que temían tener que «forzarse». La colocación del blefarostato dura unos segundos y el equipo le avisa.

¿Duele la intervención?

Bajo anestesia tópica (colirios), el dolor está muy atenuado o ausente durante el acto. Puede notar una presión ligera, luces intensas y a veces una sensación de frío. Las consecuencias postoperatorias inmediatas (unas horas después del LASIK o de la PKR) pueden acompañarse de una sensación de picor o de una ligera fotofobia, que ceden con el reposo y los colirios prescritos.

¿Es normal tener mucho miedo justo antes del quirófano?

Sí, totalmente. La ansiedad preoperatoria inmediata es una reacción fisiológica normal. No significa que no esté preparado ni que no desee operarse. Coméntelo a la enfermera o al cirujano nada más llegar: esa información es útil para el equipo y le permitirá recibir un acompañamiento con más atención.

¿Se puede acudir solo el día de la operación?

Para la cirugía refractiva láser (LASIK, PKR, SMILE), se recomienda encarecidamente un acompañante para el regreso: la visión puede quedar temporalmente borrosa en las primeras horas. Para la cirugía de cataratas, el acompañante es obligatorio. Más allá de la seguridad vial, la presencia de un allegado facilita la gestión de las indicaciones postoperatorias y reduce el estrés de la espera.

Fuentes y referencias

  1. Wei J, et al. Preoperative Nonpharmacological Anxiety Management in Adult Ophthalmic Surgery: A Scoping Review. J Perianesth Nurs. 2026. PMID 42319315.
  2. Kallay O, et al. Hypnosis in photoablative refractive surgery: a monocentric prospective study. J Cataract Refract Surg. 2026. PMID 41739991.
  3. Haute Autorité de Santé. Information du patient avant une intervention chirurgicale. Recommandations HAS. Disponible sur : has-sante.fr

Consulta de Cachan & París 13 • Tel. 01 45 47 00 57

Este artículo tiene una finalidad de información general y no sustituye a una consulta médica. Para cualquier duda relativa a su situación personal, consulte a un oftalmólogo.

Redactado y revisado por el Dr. Moïse Tourabaly, oftalmólogo cirujano refractivo — antiguo jefe de clínica (Hospital Nacional Quinze-Vingts).

Última actualización: 6 July 2026

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