LASIK: 8 ideas equivocadas puestas a prueba

En torno al LASIK circulan muchas ideas equivocadas, a menudo heredadas de los inicios de la cirugía refractiva o de relatos oídos de segunda mano. Alimentan temores en ocasiones infundados. En resumen: el LASIK es una intervención codificada y ampliamente estudiada, pero no es ni mágica ni carente de precauciones. Estas son ocho afirmaciones frecuentes, confrontadas con lo que dicen realmente los datos y la práctica.
Respuesta directa: lo verdadero y lo falso en un minuto
A recordar. No, el LASIK no deja ciego y mover los ojos no hace «fallar» el láser, gracias al seguimiento ocular automático. Sí, la corrección es duradera, aunque con el tiempo sigue siendo posible una ligera evolución. Las molestias tras la operación suelen ser breves. El ojo seco es casi siempre transitorio. El láser no «quema» el ojo y una catarata sigue siendo operable más adelante. Como toda cirugía, el LASIK conlleva precauciones y contraindicaciones: es la función de la evaluación descartarlas.
Cirugía refractiva · LASIK
El LASIK, paso a paso
Idea equivocada n.º 1: «El LASIK puede dejar ciego»
Es el miedo más extendido y el más alejado de la realidad. La ceguera no es una complicación esperada del LASIK. La técnica actúa sobre la córnea, en la superficie del ojo, y no sobre la retina ni el nervio óptico, que gobiernan la visión. Las complicaciones graves existen —como en todo acto quirúrgico—, pero son raras y, la mayoría de las veces, se pueden tratar.
Un seguimiento a diez años sobre miopías de hasta -10 dioptrías no reportó, por ejemplo, ningún caso de ectasia corneal, la complicación estructural más temida. La verdadera respuesta a este temor es la evaluación preoperatoria, concebida precisamente para detectar los ojos de riesgo y no operarlos.
Idea equivocada n.º 2: «Si me muevo, el láser fallará»
Muchos imaginan que un parpadeo o un pequeño movimiento del ojo podría desviar el disparo del láser. En realidad, los láseres actuales disponen de un sistema de seguimiento ocular (eye-tracker) que analiza la posición del ojo cientos de veces por segundo y ajusta el disparo en tiempo real.
Si el ojo sale de la zona prevista, el láser se interrumpe automáticamente y reanuda en cuanto se recentra. A esto se suma la anestesia local con colirio y un pequeño blefarostato que mantiene los párpados: usted no puede «cerrar el ojo» en el momento equivocado. El movimiento involuntario lo gestiona, por tanto, la máquina, y no se deja al azar.
Idea equivocada n.º 3: «Los efectos no duran, la miopía vuelve»
La corrección obtenida con LASIK es duradera. La córnea remodelada permanece así, y la refracción se estabiliza desde los primeros meses. A largo plazo es posible una ligera evolución: en el seguimiento a diez años ya citado, alrededor del 73 % de los ojos se mantenían a menos de una dioptría del objetivo y el 92 % a menos de dos dioptrías, con una regresión media muy baja.
Esta evolución es más marcada en las miopías altas. No se trata, pues, de un «regreso de la miopía» propiamente dicho, sino de una deriva lenta y limitada que puede, en ciertos casos, justificar un retoque. Por otra parte, el LASIK no impide que la presbicia aparezca con la edad: es un fenómeno distinto, ligado al cristalino.
Idea equivocada n.º 4: «Es una operación muy dolorosa»

La intervención se realiza bajo anestesia local con simples gotas: durante el LASIK se nota sobre todo una presión y una bajada pasajera de la visión, más que dolor. Es en las horas siguientes cuando surge con mayor frecuencia una molestia —sensación de arenilla, picor, lagrimeo, sensibilidad a la luz— que suele durar 24 a 48 horas y se calma con los colirios prescritos.
La PRK, cirugía de superficie, provoca en cambio una molestia algo más prolongada. Hablar de tortura sería, por tanto, muy exagerado; hablar de un confort perfecto lo sería igualmente. La realidad se sitúa entre ambos: una molestia transitoria, por lo general bien tolerada.
Idea equivocada n.º 5: «El ojo seco es definitivo»
El ojo seco es el efecto secundario más frecuente del LASIK, pero es casi siempre transitorio. Se explica por la sección temporal de pequeños nervios de la córnea, que después se regeneran de forma progresiva.
Muy frecuente las primeras semanas, disminuye con el paso de los meses; un ojo seco que persiste más allá de seis meses afecta a una minoría de pacientes, del orden del 20 % según los estudios, y sobre todo a quienes ya tenían los ojos secos antes de la operación. Es precisamente por eso por lo que se evalúa y se trata la superficie ocular antes de operar. Nuestro artículo dedicado detalla el ojo seco después de un LASIK.
Idea equivocada n.º 6: «El LASIK está reservado a las miopías pequeñas»
El LASIK corrige un amplio abanico de graduaciones: miopía, hipermetropía y astigmatismo. El seguimiento a diez años ya mencionado abarcaba miopías de hasta -10 dioptrías. El límite no es, pues, tanto la cifra de la graduación como la anatomía de su ojo: espesor y regularidad de la córnea, sobre todo. Cuando la córnea es demasiado fina o la miopía demasiado alta para un láser corneal, otras soluciones toman el relevo, como el implante fáquico (ICL) o el SMILE. Decir que el LASIK está «reservado a las miopías pequeñas» es, por tanto, inexacto: es la evaluación la que fija los límites, caso por caso.
Idea equivocada n.º 7: «El láser quema el ojo»
La imagen del láser que «quema» es engañosa. El láser excímer utilizado para esculpir la córnea es un láser llamado «frío»: no calienta los tejidos, sino que rompe los enlaces moleculares de la córnea con gran precisión, capa por capa, en unas pocas decenas de segundos. No hay ni llama, ni quemadura, ni olor a carne. Esta fotoablación es uno de los principios que hacen la cirugía refractiva tan reproducible: cada impulso retira un espesor ínfimo y controlado de tejido.
Idea equivocada n.º 8: «Tras un LASIK, ya no se puede operar la catarata»
Es falso: haberse operado con láser no impide en absoluto, años después, beneficiarse de una cirugía de catarata. El único punto de atención es técnico: como el LASIK ha modificado la curvatura de la córnea, el cálculo de la potencia del implante que se colocará en la operación de catarata es algo más delicado. Pero se han desarrollado fórmulas de cálculo dedicadas a estos ojos que restituyen una buena precisión. Conservar las mediciones de su ojo realizadas antes del LASIK también ayuda a este cálculo. En definitiva, el LASIK no cierra ninguna puerta de cara al futuro.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Es peligroso el LASIK?
El LASIK es una cirugía codificada y ampliamente estudiada. Como todo acto quirúrgico, conlleva riesgos, pero las complicaciones graves son raras. La seguridad reposa sobre todo en la evaluación preoperatoria, que descarta los ojos de riesgo. La ceguera no es una complicación esperada.
¿Puede volver la miopía tras un LASIK?
La corrección es duradera. Sigue siendo posible una ligera evolución a lo largo de muchos años, más marcada en las miopías altas, que a veces puede justificar un retoque. No se trata de un verdadero regreso de la miopía, sino de una deriva lenta y limitada.
¿Duele la operación?
Durante la intervención, bajo anestesia con colirio, se nota sobre todo una presión. Después surge una molestia (sensación de arenilla, lagrimeo) que suele durar 24 a 48 horas tras un LASIK, calmada por los colirios. La PRK provoca una molestia algo más prolongada.
¿El ojo seco tras el LASIK es permanente?
La mayoría de las veces no. Es sobre todo transitorio y se atenúa con el paso de los meses, mientras los nervios de la córnea se regeneran. Un ojo seco que persiste más allá de seis meses afecta a una minoría de pacientes, sobre todo a quienes ya eran propensos al ojo seco antes de la operación.
¿Se puede operar una miopía alta con láser?
A menudo sí: el LASIK se ha estudiado hasta -10 dioptrías. El límite depende sobre todo del espesor y la regularidad de la córnea. Cuando el láser corneal no es adecuado, el implante fáquico (ICL) o el SMILE pueden tomar el relevo, tras evaluación.
¿Es arriesgado mover el ojo durante el láser?
No. El láser dispone de un seguimiento ocular que analiza la posición del ojo cientos de veces por segundo y se interrumpe si el ojo sale de la zona prevista, antes de reanudar al recentrarse. Un blefarostato mantiene además los párpados abiertos.
¿Interfiere el LASIK en una futura operación de catarata?
No, la catarata sigue siendo operable tras un LASIK. El único punto técnico es que el cálculo del implante es algo más complejo, porque la córnea ha sido remodelada. Fórmulas dedicadas restituyen una buena precisión, y conservar sus mediciones pre-LASIK es útil.
Fuentes científicas
- Alió JL, Muftuoglu O, Ortiz D, et al. Ten-year follow-up of laser in situ keratomileusis for myopia of up to -10 diopters. Am J Ophthalmol. 2008;145(1):46-54. PMID 18154754.
- Shoja MR, Besharati MR. Dry eye after LASIK for myopia: Incidence and risk factors. Eur J Ophthalmol. 2007;17(1):1-6. PMID 17294376.
- Moshirfar M, Shah TJ, Skanchy DF, Linn SH, Durrie DS. Meta-analysis of the FDA Reports on Patient-Reported Outcomes Using the Three Latest Platforms for LASIK. J Refract Surg. 2017;33(6):362-368. PMID 28586495.
- Wang L, Koch DD. Intraocular Lens Power Calculations in Eyes with Previous Corneal Refractive Surgery: Review and Expert Opinion. Ophthalmology. 2021;128(11):e121-e131. PMID 32615201.
Lecturas recomendadas
- LASIK: desarrollo y postoperatorio
- Ojo seco después de un LASIK
- PRK: la cirugía de superficie
- La evaluación preoperatoria
Evaluación refractiva en la consulta de Cachan · Tel. 01 45 47 08 11
En resumen
El LASIK sufre numerosas ideas equivocadas, a menudo desproporcionadas. No deja ciego, el seguimiento ocular automático gestiona los movimientos del ojo y la corrección obtenida es duradera, aunque con los años sigue siendo posible una ligera evolución. Las molestias tras la intervención suelen ser breves, el ojo seco casi siempre transitorio y el láser «frío» no quema el ojo.
Por último, una catarata sigue siendo perfectamente operable más adelante. La verdadera prudencia no está en los miedos: reside en una evaluación preoperatoria rigurosa, que determina quién puede operarse, con qué técnica y quién no debe hacerlo. La cirugía refractiva con láser se realiza en la Clinique Laser Victor Hugo, tras una evaluación completa en la consulta de Cachan.
Este artículo tiene una finalidad informativa y pedagógica. No sustituye a una consulta médica. Los resultados y los riesgos varían de un paciente a otro; solo una evaluación individual permite establecer una indicación.
Redactado y revisado por el Dr. Moïse Tourabaly, oftalmólogo cirujano refractivo — antiguo jefe de clínica (Hospital Nacional Quinze-Vingts).
Última actualización: 4 July 2026





